miércoles, 19 de noviembre de 2008

"MADRID BOOGIE" EN DIRECTO



Sala Tempo, 20 de abril del 90, digo, de 2008.

martes, 18 de noviembre de 2008

MY COPAINS

Como seguramente saben, aparte de con el vacío trabajo en una pequeña empresa de transportes internacionales. Hago muchas cosas: soy comercial en inglés y francés, delegado sindical, me ocupo de los asuntos financieros, del control de calidad, de la prevención de riesgos laborales, de la facturación, de las mercancías peligrosas, del combustible, de los seguros y hasta de la página web. Pero de lo que voy a hablar hoy (por suerte, porque menudo rollo si sí) no es de todo eso, sino de mis compañeros. Los que se baten el cobre. Los que no escriben blogs: los conductores de tráiler.

Aunque parezca mentira, la profesión es tremendamente atractiva para los chicos: la posibilidad de recorrer el mundo a lomos de semejantes bichos (y la de ganar bastante panoja) los atrae a cientos hacia las autoescuelas. Pero la luna de miel no dura mucho. Después de unos años, surge en casi todos ellos una obsesión: la del afuera y del adentro, la de pasar el menor tiempo posible de viaje y el mayor en casa. La red de autopistas europea ha perdido su pátina romántica y de lo que se trata es de quemar los kilómetros cuanto antes.

La tasa de divorcio es salvaje, cosa no muy sorprendente después de todo. Es muy raro el chófer entrado en los cuarenta que siga aún con su primera mujer y sus primeros churumbeles. En esa etapa, el afuera y el adentro se desdibujan. Hay un afuera perpetuo, y algún que otro adentro temporal. Uno de los últimos que llegó a trabajar con nosotros lo hizo andando, con un macuto. Le preguntamos si tenía que mudarse, que si podíamos ayudarle con el traslado, que dónde estaban sus cosas. Se señaló la bolsa de deportes que llevaba colgada como quien le quita importancia a los (44) años acumulados.

El afuera perpetuo (y no olvidemos el mobile). La niebla de madrugada en los accesos a Rotterdam. El pasado como punto de partida del destierro, y el enorme camión de cuarenta toneladas como satélite. Subiendo tomates. Bajando todo tipo de artículos made in china.

Y además las voces fantasmales que surgen de la emisora de 27Mhz, en una especie de koiné lumpeneuropea. Hablo con ellos casi todos los días, por cosas del trabajo, y siempre me sorprende la gran nitidez de la comunicación. Son españoles, portugueses, franceses, holandeses, belgas y griegos, pero en realidad son más, mucho más ajenos. Son astronautas. Control Earth to Major Tom, les voy a decir un día, cuando me descuelguen el teléfono.

Por todos y cada uno de ellos, levanto hoy la (metafórica) copa.

lunes, 17 de noviembre de 2008

IDENTIDAD

¿A qué te dedicas? es una pregunta inocente que suele presentarse cuando conoces a alguien. Siempre que me la hacen, mi cerebro abre una carpeta llamada Identidad (ubicada en Mis Documentos), saca una hoja de papel donde dice Aprendiz de poeta y envía orden al órgano lingüístico para que produzca la frase soy aprendiz de poeta, pero en el último momento se topa con un post-it amarillo que hay pegado en el papel y que reza: ¡Ojo! ¡No usar! Entonces paraliza la orden (a veces me pilla a medio pronunciar la frase) y rebusca por las notas sueltas que quedan por la carpeta. Encuentra por fin la que pone Administrativo y ejecuta. Todo el proceso se lleva algo de tiempo (en todo caso algo más de lo normal), y queda raro. En fin, en fin.

Mi primer poema fechado es del día tres de marzo de 1992: un cumpleaños alternativo que nunca celebro pero que anda por ahí y tiene su importancia. Tengo la suerte de haber aprendido, una después de la otra, tres cosas muy útiles muy temprano. La primera es: que lo que quería hacer con mi vida era eso, escribir poemas, tratar de convertirme algún día en un poeta. La segunda (que corrige a la primera) es: que lo de querer hacer con la vida de uno no tiene el menor sentido, porque la vida no es un material de construcción que uno pueda coger para fabricar nada. Entonces, lo que quería no era hacer de mi vida una fábrica de poemas, sino añadirle los poemas suficientes, los poemas válidos, tan brillantes como pueda, mientras dure. La tercera también corrige o modula a las otras: que más allá de escribir de vez en cuando puñados de poemas y coserlos en forma de libro, no debía esperar nada más (ni nada menos) de la poesía. Me explico: no soy ningún maldito. Por supuesto que me encanta publicar libros, ser antologado, aparecer en revistas, y las críticas elogiosas, sobre todo cuando provienen de desconocidos, me dan gustito. Porque todo ello constituye un juicio positivo, y mi moral no es de hierro ni puede prescindir tan a la ligera de esos indicadores de estar haciendo algo bien. Pero creo que es muy importante impedir que todo eso pase a ser lo primordial: lo primordial es lo que contienen mis tres viejos postulados, y ya. El autocontrol no es tan fácil. Tras la publicación de Música para ascensores, que tuvo maravillosas críticas y que me procuró, además del premio, un buen puñado de recitales, viajes y colaboraciones, me encontré de repente buscando mi nombre en el gúguel un día sí y otro también. Sin escribir. Un aprendiz de poeta que no escribe y que se pasa el día buscando su nombre en el gúguel. Ven por dónde voy, ¿verdad?

La identidad, el nombre, la obra, el proyecto, el número de resultados en Google. La idea que uno tiene de uno mismo. Y, por otro lado, las palabras que pronuncia o escribe, mucho más humildes pero al mismo tiempo mucho más poderosas, capaces (por suerte) de poner en cuestión todo lo otro, hacerlo tambalearse o, mejor, cambiar, crecer. Pues qué coño. Me la juego. Me apuesto las dos manos. A las palabras, claro.

viernes, 14 de noviembre de 2008

LLOREMUS TOTUS

Para los llorones, llorar no es noticia. Y yo lo soy: un llorón de tres pares de narices. Pero uno puede llorar repetidamente por el mismo motivo y encontrarse de repente haciéndolo por algo distinto, y en ese caso podemos estar (o no) ante una noticia. O bueno, tal vez no tanto como una noticia, pero sí ante material bloguificable. Es el caso que nos ocupa esta tarde.

He llorado porque he visto a una chica arreglarse el pelo frente a un espejo retrovisor. El contexto lo es todo: la escena se ha producido delante de la puerta de la cárcel de Sangonera, por donde paso todos los días cuatro veces (trabajo al lado). La chica era más bien poligonera, e iba toda peripuesta, maqueadita para la ocasión. La ocasión, que ya me sé el rollo de tanto pasar por ahí, es un bis-a-bis con un preso, o como se llame en la jerga penitenciaria.

La escena no tiene nada de patética. Antes al contrario, yo creo que ilustra bastante bien la capacidad del ser humano de agarrarse (el arte de agarrarse, diría Cristina Morano) a su propia dignidad aunque ésta tenga la forma de un clavo ardiendo. Y donde digo dignidad digo identidad, digo amor, digo esperanza, un montón de palabras estupendas que pierden, en el mismo momento en que se pronuncian, la fuerza tremenda de la imagen que me ha sido dado presenciar desde el coche hace un par de horas. Haría falta un poema, seguramente. Pero no me veo capaz. Tal vez Cristina sí podría, no sé. O el director de una peli española a concurso en la sección oficial de la Seminci. No, mejor Cristina. Definitivamente.

SIGLAS

Queda muy poco para el congreso federal de IU, del que saldrá el nombre del nuevo coordinador general y tal vez la tan cacareada refundación del partido. Menudean las noticias sobre el acontecimiento, los artículos de opinión y las declaraciones de todo pelo, ante todo lo cual es bien fácil sentirse desanimado, o pesimista, o directamente indignado. Los medios hacen hincapié en las tres "familias" con peso en la organización, en el reparto de delegados, en los candidatos. La narrativa puesta en marcha contiene en todos los casos, en todos los medios, la retórica del conflicto, de las (sic) "luchas intestinas", cuando no de las puñaladas traperas.

A continuación han aparecido artículos como el de Almudena Grandes en El País, exigiendo a la "familia" con la que ella se identifica que se separe de la plataforma y funde un nuevo partido. Ni plataforma, ni coalición, ni federación, dice. Partido. Coherente y cohesionado, efectivo y disciplinado. No es la primera vez que oímos sugerencias así, de uno y otro lado. Esta semana, Rosa Aguilar descartaba la posibilidad en una entrevista con Público, pero sí se quejaba de falta de cohesión y de parálisis en el desarrollo de ciertas líneas de acción, culpando de todo ello a otra de las familias. Suma y sigue. La olla se retroalimenta. Se calienta, vaya.

Algún que otro comentarista no se resiste tampoco a caer en hacer chistes sobre la U de IU. Sigo preguntándome por qué tendría yo que estar tremendamente orgulloso de pertenecer a un partido que llega a sus congresos con todo el pescado vendido de antemano, el candidato elegido (a dedo, por ejemplo), el programa redactado y los discursos amarillos, pero bueno. Sigamos con ese juego. Analicemos las siglas de los partidos nacionales en busca de inconsistencias. PP, Partido Popular. No, no veo ninguna incongruencia. Ninguna. Las políticas del Partido Popular son ante todo populares, como cuando decidieron apuntarse a la invasión de Irak o cuando salen a manifestarse junto a personajes tan populares como Rouco Varela. Y qué decir de éstas: PSOE. Partido Socialista Obrero Español. Todo OK. En manos de líderes obreros como José Bono y marxistas como Pedro Solbes, el partido camina hacia la coherencia total. En fin, en fin. Que no nos cuenten rollos, por favor. Porque, interesados o no, eso es lo que son la gran mayoría de las noticias sobre IU estos días. Y me hace mucha gracia que se nos achaque falta de homogeneidad ideológica, precisamente en medio del festival de la política-espectáculo al que todo el mundo parece haberse apuntado. Vamos a hacer un sencillo experimento: busquen a un solo militante, con cargo o sin él, de Izquierda Unida, que no esté dispuesto a batirse el cobre para apoyar al pueblo palestino, para regular y tasar las operaciones financieras transnacionales, para defender y ampliar los servicios públicos, para proteger el medio ambiente de la voracidad urbanística, para empujar el mundo por la vía del multilateralismo, para limar los privilegios de clase, para promover el debate sobre la república pendiente o para condenar de una vez por todas el genocidio franquista. ¿No lo encuentran, verdad? Ahora extiendan la búsqueda a militantes de los otros dos partidos, que van a ver si hay o no "familias" ahí. Es más, la cantidad de NS/NC también les va a sorprender bastante.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

GROW, CUBE, GROW


Lo de arriba es un jueguito en flash, 100% made in Japan como se puede apreciar fácilmente, que me ha tenido pilladísimo una cantidad inconfesable de tiempo. Se trata de ir colocando en el orden correcto una serie de elementos y dejar que interactúen entre sí de la forma necesaria para que el mundo se desarrolle comme il faut. Si hacen clic, bajo su responsabilidad, olvídense de todo lo que tuvieran que hacer durante un buen, buen rato. Una pista: el hombrecillo va primero.

lunes, 10 de noviembre de 2008

BASSI EN MURCIA (III ((Y DEF.)))

Para muchos de nosotros, todo estaba ya muy claro, pero por si aún quedaba por ahí alguien con alguna pieza suelta del puzzle de la "caída de cartel" de Leo Bassi, aquí les coloco un enlace la mar de edificante, en el que el inefable José Antonio Martínez-Abarca charla con el presidente Valcárcel sobre el tema. Si no les apetece mucho chascar en el mismo, o si les da (lógico) miedo, les extracto y les comento algunos highlights:

Ramón Luis Valcárcel: ¿Que un señor llamado Leo Bassi quiere venir a Murcia a llamarnos corruptos en nuestra cara? Pues que venga y que diga lo que quiera, es libre. Ahora, lo que no voy a hacer yo es encima pagarle por ello.

Como lo oyen. El presi se toma los presupuestos de la Comunidad Autónoma como si fueran su cuenta corriente. ¿Que hay un pago que no me gusta? Pues se devuelve el recibo y a otra cosa. No sé, igual un día mi mujer, que es enfermera y por tanto cobra del Servicio Murciano de Salud, se encuentra con que le han retenido la nómina, por rojilla, y va a pedir explicaciones y le responden: no, mira, que ha dicho Ramón Luis que, como sabe que votas a Izquierda Unida, pues que este mes no te paga. Bassi venía en nómina de un festival artístico pagado por la consejería de cultura, que supuestamente está ahí para promover ésta última entre la ciudadanía. No es lo mismo. Y todo esto por no hablar de la identificación que parece sentir RLV con los numerosos cargos de su partido imputados y sentenciados por corrupción: todos entran en ese nosotros que da tanto miedo.

R.L.V.: Cuando me enteré de que este señor iba a venir a eso, dije que de ninguna manera íbamos a poner un duro ahí. Fue una decisión personal mía, y si quieren protestar, que me protesten a mí.

Eso por si alguien seguía dudando del origen de la orden de alejamiento.

José Antonio Martínez-Abarca: Pero, presidente, que Murcia se conozca en el extranjero por un montón de escombros en lo alto de los cuales algún gracioso pintó con “graffitti” a un señor con un enorme pene y que eso se considere arte del fino parece algo exagerado...

R.L.V.: Bueno, pero, ¿se habla de Murcia o no se habla? Pues eso. ¿Que alguien dice que el arte consiste en un montón de escombros? Pues que lo sea. Es bueno que la gente hable y se indigne con estas cosas.

El señor presidente, de natural reservado en cuanto a Teoría de la Estética o Teoría de la Recepción, deja entrever lo que él entiende que es el arte y su objetivo. No comentaría esto si no fuera porque, con lo de antes, compone un todo. ¿Y en qué consiste este todo? Pues en que a/ la función de la actividad artística en Murcia consiste en la promoción de la región en el exterior; y b/ que dicha actividad artística debe estar regulada y cribada para limpiarla de cualquier atisbo de crítica hacia el Poder que dirige la región. No sé si les suenan estos presupuestos. A mí sí. No son exclusivos de la derecha ni de la izquierda: cualquier mentecato con el respaldo popular suficiente para erigirse en cacique puede ejercerlos, pero a la larga siempre pasan factura. Repito: siempre.

Y en cuanto a PAC, y aunque les suene paradójico, a mí no me parece que salga tan malparado del incidente. Como tan claro deja en la minientrevista el presi, él no ha tenido nada que ver. Su apuesta por la cooltura ha tropezado con la testosterona de los que mandan (y pagan), y se ha visto obligado a decir Diego donde antes dijo Alter-Arte. Es verdad que otra clase de persona habría dimitido en su lugar (por ejemplo Nelo Vilar), pero tampoco esperábamos en serio que él lo hiciera. Esa clase de personas no abundan. Esa clase de personas no llegan, tampoco, muy lejos, al menos en esta región. De lo que podemos estar seguros es de que a esa clase de personas jamás de los jamases se las coloca al frente de tres consejerías.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

OBAMA (II ((Y DEFINITIVA)))

Barack Obama ha sido elegido presidente y todo, absolutamente todo el mundo está eufórico. Bueno, Mariano Rajoy no, pero eso ya sería pedir demasiado. Angela Merkel ha sonreído (lo juro). Sarkozy era todo vitalidad y buen rollo. Zapatero igual. Me preocupa un poco que todo el mundo se alegre. Los malos deberían tener miedo, ¿no? Pues no. También ellos han abierto el champán. José Bono, con una sonrisa de oreja a oreja (que ya es sonrisa), ha dicho que se alegraba mucho, que cualquiera sería mejor que Bush, pero que se alegraba de que fuera Obama.

He visto por la tele a gente en la calle gritando y llorando de la emoción. Coño, yo también me he emocionado cuando han puesto a Jesse Jackson moqueando como una madalena. Las negritudes de Harlem eran todo fiesta. También Kenya. Mañana es fiesta nacional en Kenya, por la victoria de Obama. No sabemos si el año que viene también.

Bah, qué demonios, es muy bonito. Ya dije: todo lírica, nada narrativa, pero bonito. De repente, uno mira a un tipo como éste y piensa: ahora sí, ahora sí que se terminó el mangoneo, la negligencia, el nepotismo. Los derechos de los débiles van a empezar a ser respetados, la clase obrera va a recibir lo que le corresponde: este tipo flaco va a hacer borrón y cuenta nueva y los barrigones de las multinacionales van a tener que soltar la panoja, olvidarse de explotarnos nunca más con sus McTrabajos y su trato abusivo, limpiar lo que contaminaron, devolver lo que expoliaron, dejar hueco en las universidades para nuestros hijos, etcétera etcétera. El larguirucho se va a dejar el culo por nosotros: lo ha dicho en un discurso. Y va uno y le vota. Es más, hace antes campaña por él, va puerta por puerta expandiendo la buena nueva, o llamando por teléfono, o mandando como un loco noticias pro-Obama al reddit. Y el tipo progresa. Contra todo pronóstico, le gana la nominación a Hillary Clinton, la todopoderosa. Sigue contra McCain, es decir, contra los barrigones, los del Club del Rifle, los amigos de las guerras, los fundamentalistas cristianos, los de los 4x4. Y la campaña va bien, más que nada porque Wall Street ha hecho catacrocker y el viejo no tiene ni puta idea de cómo arreglarlo. Empieza el juego sucio: lo acusan de socialista, de coquetear con terroristas, de racista contra los blancos. Pero al final la gente sale a la calle, en número insólito, y lo respalda masivamente, incluso en estados conservadores. Es el apoteosis. Cómo no va a ser bonito. Cómo no va uno a llorar en público, abrazarse a desconocidos, gritar hasta quedarse afónico, si es una película. Mejor que una película, porque ésta la proyectan sobre la realidad.

Es todo muy bonito. Me recuerda a cuando te compras un décimo del gordo y empiezas a pensar qué harías con todos esos millones. Y qué vas a hacer tú con todos esos millones, Barack Obama.

martes, 4 de noviembre de 2008

POESÍA Y CASCOS


La llegada del otoño conlleva para mí el cambio de casco, y sustituyo hasta dentro de unos cinco meses el mediohuevo Helix negro (todo un clásico) por un integral. La mudanza tiene varias consecuencias: primero, el viento no me corta la cara; segundo, oigo poco el tráfico, y tercero y como resultado de lo anterior, la tendencia a la introspección cuando voy en moto se multiplica por el número de Avogadro.

Todo esto me recuerda a un viejo post de un blog que solía leer, en el que se comparaban dos cascos muy diferentes: por un lado, el que usan los teóricos de la conspiración yanquis para que la CIA no lea sus pensamientos (parece ser que hay quien no se lo quita de la cabeza en este simpático país en trance electoral), y por otro, el de una instalación de Paul Davies que funcionaba así: el visitante de la exposición era invitado a colocárselo en la cabeza con la promesa de oír a Dios. Una vez con él puesto, uno escuchaba los sonidos que captaban unos micrófonos puestos en la entrada de la sala, es decir, gente charlando, según la premisa que dice que dios son los otros. Todo muy simpático, pues. El bloguero en cuestión (de quien me distanció un malentendido y a quien ya prácticamente no leo, aunque sí sé que ahora está blogueando sobre porno) terminaba elevando los cascos a la categoría de metáforas, y recomendaba el uso indiscriminado del segundo.

Creo que tenía razón. El casco, pero no como metáfora, sino como instancia prelingüística, como (dirían los de la gramática generativa) noema, motor de arranque de la semántica que a su vez constituye las columnas y ladrillos del cerebro, envuelto por él. Introspección versus dialéctica, vendría a decir el amigo Mastronardi. Lo que me lleva a algo que dije el otro día, a propósito del libro de Diego Sánchez Aguilar: que prefería la poesía que no tomaba como unidad predominante el verso sino un conjunto más amplio, la imagen o, por qué no, el poema. Y se me ocurren (pero me callo) ejemplos de lo contrario, de brillantes poetas que parecen haberse aplicado la máxima que dice no permitas que la poesía te arruine un buen verso, por parafrasear un poco. Es decir, excelentes creadores capaces de hacer brillar cada uno de los versos de un poema, pero incapaces de hilvanarlos de ningún modo y cuya noción de estructura abierta es más bien una coartada. Problema del casco, si me permiten. Y si me siguen permitiendo, una receta: que tal vez en poesía sea mejor pasearse a cara descubierta. Tragando mosquitos, encajando ráfagas de viento frío, dejando caer alguna lágrima. Pero escuchándolo todo.

miércoles, 29 de octubre de 2008

MENSAJE DE DIOS (FAKE) OÍDO EN UN SUEÑO

Soy el espacio, soy el aire vacío que te rodea y que calientas con tu cuerpo, soy el tiempo en blanco, las tardes de verano por venir, el reverb de los discos de Chan Marshall. No tengo voz (porque ésta es falsa), pero quiero que sepas que estoy aquí, y que aunque lo hayas olvidado, puedes moverte, y hay hueco para ti también donde no estás mirando.


Ya. Buen intento, Jorge Bucay. Salga usted de mi casa inmediatamente. Y devuélvame la imagen ésa del reverb de Chan Marshall, que es mía.