martes, 21 de octubre de 2008

LA BIBLIOTECA DE SARAJEVO

Venir a enterarme por el Babelia que se ha muerto mi jefe de cuando curraba en la facultad de letras de Sarajevo, el señor Muhamed Nezirović, con quien me unía una relación tirando a difícil pero que al fin y al cabo me enseñó un par de cosas... En fin, descanse en paz, o como se diga en árabe. Por otra parte, les recomiendo el especial sarajevita que se han marcado los chicos del Babelia ante la avalancha literaria bosnia de este otoño: La nueva trama de Sarajevo, Un escenario de novela y Los Balcanes y las cabras. Por algún motivo no hablan de mi libro naranja, pero ya saben ustedes que este mundillo de la crítica literaria está lleno de amiguismo y maledicencia.

MENSAJE ENCONTRADO EN UNA NEVERA (VIRTUAL)

Cielo:

Podría parecer extraño que yo esté aquí hablando de la luz, o de la manera de recogerse el pelo (precisamente el pelo), o de Paul Krugman, en lugar de hablar de esto otro, del negro nudo que, instalado en tu pecho, trata de desatarse como un látigo. O callarme directamente.

Podría parecer extraño, pero no a ti. Sabes que aunque aparentemente esté hablando del presente, de las tardes de octubre o el nuevo disco de Vetusta Morla, en realidad hablo del futuro en que nos sentaremos, limpios y felices, a ver caer el sol. Que aunque hable de Bassi, de Foster Wallace o de la SGAE, de quien hablo, de verdad, es de ti.

jueves, 16 de octubre de 2008

PAUL KRUGMAN Y VOS


Paul Krugman se ha llevado el Nobel de Economía. Los izquierdistas de salón se han puesto muy contentos, pues es sabido que este señor, articulista de The New York Times y profesor en Princeton, es la bestia negra del gabinete económico de George Bush junior. También es sabida su filiación neokeynesiana, cosa muy provechosa si eres economista con la crisis que está cayendo, pues a más de un neoliberal lo están corriendo a gorrazos últimamente por repetir sus mantras clásicos: "el mercado se autorregula" entre ellos. Busquen el nombre en el gúguel y lean las notas que han ido apareciendo en los diarios: no se enterarán por ellas de mucho más que esto.

En realidad, Paul Krugman, como recuerda en su nota el muy informado aprendiz de economista Félix Díez Romero, no se ha llevado el Nobel por todo eso, sino por ser uno de los principales promotores de una teoría económica llamada "Ciencia regional" o "Ciencia geográfica". Esta disciplina supera los viejos modelos micro y macroeconómicos, expandiéndose hacia terrenos de la sociología, el urbanismo, la arquitectura o la ecología, y tiene como objetivo la ordenación económica del territorio bajo criterios de sostenibilidad. Aunque el propio Krugman se ha manifestado a favor del libre mercado y repetidamente se ha desmarcado de líneas de pensamiento altermundista, es evidente que su modelo pone en cuestión una de las premisas de la globalización económica, en concreto el alargamiento impune de las cadenas de aprovisionamiento: la extracción de minerales en África para procesarlos en Bangladesh, ensamblarlos en Hong Kong o en Ciudad Juárez y vender el producto por todo Occidente, por poner un ejemplo. Ya en los años 70, Krugman demostró que este modelo era inoperante a la hora de crear riqueza y apostó por la relocalización. Treinta años después, y tras un aumento de precio del barril de petróleo cercano al 400%, es fácil darle la razón, pero en la época sus argumentos se las traían.

Este modelo es capaz de predecir fenómenos que de otra manera entrarían en el catálogo de lo "fortuito" o lo "imponderable", cajón que ya sabemos que los economistas tienen siempre lleno. Veamos un par de ejemplos. El primero lo conocemos a través de Las baladas del ajo, la novela de Mo Yan: el gobierno chino se ha propuesto reordenar la producción agraria para maximizar la rentabilidad, y "anima" a los campesinos a cambiar sus cultivos por el del ajo. Un par de cosechas después, los precios del ajo se hunden debido a la sobreproducción, arrastrando a la miseria (miseria sobre miseria) a millones de chinos. Al orientar la producción propia hacia una demanda externa sobre la que no se tiene un control efectivo, el riesgo se dispara y se vuelve inasumible. Es curioso que Krugman haya puesto en duda el crecimiento sostenible de China, precisamente. El fenómeno es similar al que protagonizó el FMI durante los años 90 en varios países africanos, "recomendándoles" sustituir sus cultivos tradicionales por el del cacahuete para exportación, producto que arruinó a millones de granjeros debido a sus continuas depreciaciones y a la imposibilidad de competir en igualdad de condiciones con la producción subvencionada de los estados sureños de E.E.U.U.

El otro ejemplo que les voy a poner es mucho más cercano. Bueno, más cercano si son ustedes murcianos como yo, porque en caso contrario les puede parecer economía marciana. A finales de los 90 y principios de esta década (por cierto, ¿cómo se llama esta década? ¿los cero cero?), la potencia de la libra esterlina provocó un aumento importante en la demanda de segundas residencias en la región por parte de compradores británicos. Este fenómeno monopolizó la política económica (y no solo la económica) regional y su capacidad financiera. Bajo la presión de los promotores, los ayuntamientos no solo costeros reordenaron sus territorios para abrirlos a la urbanización "californiana" o de baja densidad, la preferida por los británicos. Para eliminar barreras medioambientales, la asamblea regional aprobó una Ley del Suelo, la de 2001, que daba la puntilla a las últimas franjas costeras no invadidas (Cabo Cope, por ejemplo, será sustituido en breve por una nueva Marina D'Or), y proliferaron puertos deportivos y campos de golf. Al margen de los innumerables casos de corrupción sobrecogedora, la tendencia a bordear la ley a toda costa para facilitar las promociones se extendió, como la figura del convenio urbanístico, que pasó de medida excepcional a norma general, o la costumbre de aprobar éstos sin el informe favorable de la Confederación Hidrográfica asegurando el suministro de agua (ahora objeto de una investigación por parte de la Comisión Europea: de 250 casos en toda España, 121 se han producido en Murcia (pdf)). Además, la administración regional decidió apostar en infraestructuras al servicio de este negocio, como la infame autovía AP-7, entre Cartagena y Vera, que atraviesa la última franja costera virgen del Mediterráneo con salidas abiertas hacia los futuros desarrollos (el jefe del ejecutivo regional no se atrevió a aparecer en su inauguración), o el proyectado aeropuerto internacional de Corvera, que competirá con el de San Javier en tráfico de británicos, o el macropuerto deportivo de Puerto Mayor, en La Manga, abortado in extremis por el anterior Ministerio de Medio Ambiente.

Una vez reordenada la economía regional para aprovechar la demanda residencial británica, los riesgos incontrolables que comenté al hablar de Las baladas del ajo hacen su aparición, y una crisis financiera internacional destruye la potencia de la libra esterlina y mina la capacidad adquisitiva de los británicos, mientras el alza especulativa del precio del crudo hace temblar las aerolíneas de bajo coste, obligándolas a subir sus precios. La demanda desaparece. De repente, la supuesta rentabilidad infinita de nuestra producción entra en cuestión: primero lo de infinita, a continuación lo de rentabilidad y por último lo de producción, porque al fin y al cabo nuestro proyecto no estaba basado en la producción sino en la venta directa de unos recursos finitos por definición: nuestro territorio. Y en cuanto a sostenibilidad, bueno, ¿quién habló nunca de sostenibilidad? Eso eran cosas del loco de Krugman, que probablemente estaba drogado, como todos los hippies en los setenta. En fin. Ahora dice Antonio Cerdá (nuevo consejero de Medio Ambiente, Agua y Agricultura) que hay que volver a reordenar la economía regional. Hacia la agricultura de calidad. Suena bien, señor Cerdá. Solo que espero que no esté usted pensando en el ajo. Ni en los cacahuetes.

miércoles, 15 de octubre de 2008

EL MUNDO VA BIEN

La mayoría de estas estadísticas circulan con prolijidad por la güé, pero me ha gustado la forma en que los chicos de The Seminal las han recopilado en forma de Top (a quién no le gustan las listas) y además, qué demonios, conviene revisitarlas de vez en cuando no vaya a ser que venga uno de tantos apóstoles del libre mercado y nos quiera vender una moto. Así que me he decidido a traducirlas para todos ustedes:

Top 5 estadísticas más alarmantes sobre la pobreza mundial

5. Más de 800 millones de personas (800.000.000) sufren malnutrición
4. Los Estados Unidos gastan el 0,16% de su presupuesto en ayuda a países pobres, el segundo porcentaje más bajo entre los países desarrollados
3. Un obrero de Bangladesh fabricando ropa para Disney tendría que trabajar durante 210 años para ganar lo que el consejero delegado de Disney hace en una hora
2. 35.000 niños al día mueren de enfermedades relacionadas con la malnutrición, o 1 cada 2 segundos.
1. Más de trescientos mil millones de personas (aproximadamente la mitad de la población mundial) viven con menos de dos dólares al día.

Top 5 estadísticas más alarmantes sobre la pobreza en Estados Unidos

5. En 1968, el salario mínimo era el 86% del salario de supervivencia. Para 1998, esa cifra había caído hasta el 64%.

4. Cualquier noche, 750.000 norteamericanos duermen en la calle. O uno de cada 400.

3. 40 millones de norteamericanos no tienen seguro médico. O uno de cada 8.

2. 10 millones de norteamericanos pasan hambre cada día, el 40% de los cuales son niños.

1. En 1996, uno de cada cuatro norteamericanos menores de 18 años vivía bajo el umbral de pobreza.

Top 10 estadísticas más alarmantes sobre la riqueza en Estados Unidos

10. Desde 1950, los norteamericanos han consumido más recursos que el total de seres humanos que han vivido en el planeta antes de 1950.

9. En 2000, los consejeros delegados ganaron 475 veces el sueldo medio de sus empleados.

8. El 57% de los mencionados en la lista Forbes 400 ya eran ricos al nacer.

7. Los norteamericanos gastan más en bolsas de basura que lo que otros 90 países gastan en todo.

6. El 27% de la gente con unos ingresos anuales superiores a 100.000 dólares piensan que "no puedo permitirme comprar todo lo que necesito de verdad"

5. Sólo el 15% de norteamericanos declaran que se darían por satisfechos con un cómodo estilo de vida de clase media.

4. Los Estados Unidos comprenden el 5% de la población mundial, pero consumen el 40% del fuel.

3. El tamaño medio de una casa en la actualidad es el doble del que era en los 50.

2. El norteamericano medio consume 5 veces más que un mexicano, 10 veces más que un chino, y 30 veces más que un hindú.

1. Si todo el mundo en el planeta consumiese al mismo ritmo que los norteamericanos, necesitaríamos seis Tierras para satisfacer la demanda.

(Visto en reddit)

FOTOINTERMEDIO CELEBRATORIO PLUS


La luz, la percepción de la luz, más bien, de ésta de las tardes de octubre que inunda un aire recién lavado por las (escasas) tormentas del fin de semana, que es la Quinta de Beethoven de la luz, si me permiten. Está o debería estar al principio de todas las cosas, bien en el centro de eso que la gramática generativa llama noema y que es la instancia prelingüística que organiza todo lenguaje, toda poesía, todo mapa del mundo. Para iluminar después el ideal, para crear con ella metáforas, para asignársela al rostro de las personas que amamos o al manifiesto político capaz de redimirnos a todos. Una luz dulce y concreta que siempre parece que está por decir algo o que acaba de decirlo, pero que no abandona nunca el silencio. La de los frescos minoicos o los cuadros de Van Ruysdael o de Edward Hopper. Una luz a la que volver siempre, y en ella callarse un buen rato, como si (cómo que "como si") estuviéramos buceando.

martes, 14 de octubre de 2008

¡MURCIANOS, NO SOY EL DEMONIO!

Pero bueno, ¿y el diluvio que iba a caer? ¿No estamos en alerta roja, o naranja, o lo que sea, desde el viernes pasado? Entonces, ¿a qué viene este cielo impoluto de color azul de Prusia? ¿Dónde está el ciclón? Pues por ahí viene el calvo: Bassi en Murcia, por iniciativa popular. Por eso sonaban las alarmas.

miércoles, 8 de octubre de 2008

CRISTINA MORANO / LA MANERA DE RECOGERSE EL PELO

La manera de recogerse el pelo. Generación bloguer es el título de la nueva antología de poesía femenina que ha editado David González y va a aparecer próximamente en Bartleby. Recoge el poema de Cristina Morano que mencioné el otro día y que me puso (perdón por el chiste fácil) los pelos de punta. Hoy lo he recibido por emilio, con unas notas que clarifican muchas cosas, por ejemplo el título de la antología. Ahí va todo:

La manera de recogerse el pelo



Para Adriana Torres y la familia Ruiz-Funes



“La contabilidad macabra se refiere también a los despojos anatómicos o suntuarios de los sacrificados, aprovechados con fines crematísticos. Se utilizaron las cabelleras de treinta y dos mil mujeres para telas de butacas. Se vendieron las aplicaciones dentarias de oro. Se enajenaron los trajes de cien mil niños. Según balance de 3 de febrero de 1943, el campo tenía una reserva de 178 millones de reichmarks.”

Extracto del libro de contabilidad del campo de Auschwitz, citado por Mariano Ruiz-Funes
(ministro de Justicia con Azaña), en sus artículos de los años 50, en el exilio.



“No parece haber esencia en la manera de recogerse el pelo.”

Concha García





Iré a cortarme el pelo pronto

porque me llega por la cintura

y estoy cansada ya de cepillarlo,

lavarlo, darle brillo; total, para llevarlo

recogido o metido en un sombrero.

Mi madre lo verá y muy enfadada

lamentará mi pelo perdido, lacio y negro,

“así se lo cortaban a las pobres

reclusas en la guerra”, decían las abuelas.

Se lo cortaban por los piojos

y las melenas sanas las vendían

para hacer tela o trenzas para las Dolorosas;

y esto se repite en todos

los campos de concentración del mundo,

prisiones, sanatorios, en Auschwitz y en Polonia.



Es tan fácil cortar unos cabellos,

tan sencillo, hasta el aire los levanta

sin esfuerzo, la mínima tensión

los encanece.

Me he sentado

en la peluquería unos minutos

y sólo ha sido un baile de chasquidos,

un leve contoneo alrededor

de mi cabeza y ya soy otra.



¿Lo hicieron de igual modo entre los nazis?,

¿utilizaban un recogedor

para barrer el pelo o trasladaban

con mimo las oscuras madejas a los cestos

que luego eran vendidos

a tejedores y mueblistas?,

¿lo llevaban peinado y liso en trenzas

o enmarañado como burda lana?,

¿y a cuánto se vendía?.



Estaban tales cuentas en los libros del campo,

la contabilidad macabra de los sacrificados.

Quizás todos nosotros debiéramos leerlos

conocer esos números antes que los discursos,

saber que allí la muerte no fue sólo una infamia

sino también un rédito y un método,

que no sufría el presupuesto

de la nación por cámaras, ni por desplazamientos,

pues eran de valor las cabelleras,

la manera de recogerse el pelo

las mujeres, rapadas, de pie frente a los gases.



Y estaban nuestros nombres en las listas.

martes, 7 de octubre de 2008

NADIE PUEDE (TÚ SÍ)

Aunque, coño, por una serie de feos motivos personales no voy a poder estar, les pido que acudan mañana por la tarde a la plaza de Santo Domingo si andan por Murcia y la burda censura de la consejería de cultura a Leo Bassi les indigna, molesta o preocupa. Como ya comenté por aquí, el asunto ya le ha costado el puesto al director del festival Alter-Arte, Nelo Vila, y además un gran número de los artistas programados han decidido no acudir, en solidaridad con él y con Bassi. Quiero decir, que si ha habido gente dispuesta a sacrificar tanto para no dejarse pisotear por los sátrapas que gobiernan aquí, no será tanto pedir estar allí para hacerles sentir nuestro apoyo. Todo lo demás, en este bonito banner:

lunes, 6 de octubre de 2008

EL GLOBO ALDEANO (EN PAPEL)

Ahí va ese enlace al artículo que saqué el sábado pasado en La Opinión, como miembro del Foro Ciudadano. No es la primera vez que pasa pero nunca lo había mencionado en el blog: sin son tan fans que no pueden perderse ni una palabra publicada por el que suscribe ahí tienen más: Y tú, más y Otra vez Irak.

viernes, 3 de octubre de 2008

CRISTINA MORANO EN BACUS


Anoche fui a escuchar a esta mujer a la terraza de un bar, en un recital programado como satélite de la feria del libro. No había sonorización y el sitio quedaba justo al lado de un Telepizza, pero me (¿nos?) dio igual. Cristina tenía poemas nuevos y yo, de golpe, en medio del horror transmitido por la imagen de una cabellera que cae al suelo en un campo de concentración, me sentí rigurosamente feliz y rigurosamente privilegiado. No soy capaz de entrar a analizar esta felicidad de la que hablo, así que para qué intentarlo, pero añado: no sean tan tontos como para dejar escapar la ocasión de escuchar a Cristina Morano leer sus poemas frente a ustedes, al menos una vez cada equis. Porque entonces, si hay suerte y la noche quiere y tienen abiertos los oídos y el corazón, sabrán de lo que les hablo.