martes, 5 de agosto de 2008

LÉALE, EDÍTELO, COMÉNTELE

El poeta norteño David González tiene un proyecto en marcha que me parece muy interesante por varios motivos. La cosa consiste en leer los muchos poemas que ha ido colgando en su blog Sigo sin querer ir al cielo, seleccionar nueve de ellos y mandarle un emilio con los títulos. Con los datos de todos estos editores virtuales él montará una antología de 46 poemas, mencionando a todos los participantes en el proyecto e incluso sorteando entre ellos un paquetito de libros y discos.

Así pues, el concepto Güé 2.0 llega a las mazmorras insalubres del inframundo poético ep-pañó. Ya lo vimos con Las afinidades electivas. Paso a paso, el rizoma avanza y se traga las pirámides y las torres de marfil. Y si se consigue esto con herramientas tan rudimentarias como el Blogger, ni les cuento lo que va a pasar cuando alguien nos monte un Reddit para nosotros solos.

No cometamos el error de ver en esto el triunfo del caos frente a lo orgánico. Estas cristalizaciones participativas no son otra cosa que la forma natural en que la enorme masa de datos de internet se organiza para adoptar un tamaño humano. Para algunos de nosotros, significa que la democracia no es un sistema artificial, sino natural, y que lo raro es lo otro.

viernes, 1 de agosto de 2008

CHANGE WE CAN BELIEVE IN

Es viernes, es agosto; es un gran momento para las obviedades. Ciclón Obama ha concluido una exitosa gira europea entre baños de multitudes, especialmente en Berlín y París. Los periódicos continentales abundan en hagiografías: se presenta al senador por Illinois como la gran esperanza blanca (perdón por el chiste) del progresismo mundial frente al continuismo bushista de McCain, el imperialismo, el warmongering y el neoliberalismo.

La realidad: que la gira europea de Obama no tenía más contenido político que solicitar más apoyo militar para la ocupación de Afganistán, y que el progresismo del senador, fundado en pasadas declaraciones de intenciones con respecto a su deseo de entablar relaciones diplomáticas con Cuba y levantar el bloqueo, retirar las amenazas bélicas que pesan sobre varios países de Oriente Medio y reconducir la postura estadounidense con respecto al Tratado de Kyoto, ha desaparecido punto por punto durante la larga campaña. Éste, y no otro, es el cambio en el que podemos creer, visto lo visto. El de chaqueta.

martes, 29 de julio de 2008

LOS 37 MAGNÍFICOS



(Bueno, 36)

(El montaje es de José Ángel Barrueco, y la canción, de Vetusta Morla)

jueves, 24 de julio de 2008

SEBASTIÁN MONDÉJAR / LA HERENCIA INVISIBLE


(Disclaimer: Sebastián Mondéjar es amigo mío, por suerte para mí)

Las dos citas contradictorias que abren este libro, de Claudio Rodríguez y Ezra Pound (Estoy cantando lo que nunca es mío y Tu verdadera herencia es lo que amas, respectivamente) acotan sin trampa ni cartón el territorio al que luego los poemas van a poner cerco. Efectivamente, vamos a asistir al flujo universal de la riqueza, a transferencias de bienes en virtud de títulos cambiantes de posesión, a inversiones y gastos. Por supuesto no de dinero. ¿De qué? Probablemente me he metido en un berenjenal al tratar de responder a esta última pregunta, pero en fin: creo que lo que en este libro fluye y se hereda es la sustancia imprecisa de nuestra humanidad, es decir, nuestro amor, nuestra dignidad, nuestra compasión, nuestra sabiduría y nuestra zozobra. Y perdónenme que me ponga tan estupendo.

Con ese presupuesto inicial, es inútil buscar en el libro nada elegíaco. El concepto del Tiempo es liberado de significados negativos, no hay en él despojamiento, esclerosis ni nostalgia. En un juego metapoético que ilustra bastante bien todo esto, Mondéjar le da la vuelta a aquel otro juego metapoético de Manrique: No desembocan. / Los ríos, en el mar, / siguen su cauce. En otros momentos, como en Introspección, el paso del tiempo es inocuo. Abundan por otra parte las lecciones para engañar a este tiempo e instalarse un chiringuito en sus márgenes, como en En los cauces del tiempo, Libertad accidental, Charles Mingus' Sound of Love, Detención, Lluvia de arena o Huellas. Incluso es posible el Regreso. Es infrecuente en poesía asistir a un trato tan benigno y sugestivo del poeta con el tiempo; de éste en concreto, además, es posible aprender.

Este peculiar tratamiento de lo temporal sale a flote muchas veces durante la lectura, y constituye uno de los materiales más abundantes en los poemas. Lo que consigue Mondéjar con esto es crear un líquido amniótico favorable para el comercio que ha de tener lugar: el trasvase de sabiduría y dignidad de que da cuenta su poemario. El milagro ocurre hasta en lo más profundo de la cotidianeidad: en los juegos del hijo, en las losas del suelo al volver tarde a casa, en una salida a la farmacia, en una tormenta en la autovía, en una libélula que visita brevemente un balcón lleno de macetas. Sin embargo, en este tratamiento de lo cotidiano desaparecen casi por completo el costumbrismo y la introspección, barridos por esa tranquila mística laica que, según Zagajewski, equivale a la poesía misma. El tono, austero e inquisitivo, sesgado hacia lo reflexivo, no es ajeno a la mejor tradición murciana, alérgica a barroquismos y ripios. Pero la sustancia, la humanidad a través que vehiculan estos poemas los emparentan con el universal. Si no están seguros de haber entendido tanta estupende(je)z, ya saben: cuéntenle, coméntenle.

martes, 22 de julio de 2008

LINGÜÍSTICA APLICADA (EN TU CONTRA)


Psiquiatra, poeta, hijo de puta y curandero, no necesariamente en ese orden: Radovan Karadžić ya está en la trena y a mí me viene a la memoria una larguísima conversación que tuve en Belgrado, en junio de 2002, con un italiano y una serbia que trataban de convencerme de su inocencia. Para ello empleaban conceptos que yo compartía, como el imperialismo de la administración Clinton, el sesgo ideológico de los medios occidentales, la adaptación a una retórica de buenos y malos de la realidad poliédrica de la guerra de Yugoslavia. Me recuerdo contestando a todo u pravu si (tienes razón), a todo menos a una cosa, a exculpar a este sujeto. Qué curioso, pensé y sigo pensando, si estuviéramos hablando de otro tema me lo estaría pasando genial con esta gente, y aquí nos tienes, dando tales voces que va a acabar viniendo la policía. Acabábamos de ver a Manu Chao, nos habíamos bebido cientos de cervezas, eran las tres de la mañana pero no tenía pinta de que fueran a cerrar las terrazas, en el centro de la ciudad. Y yo tenía delante a estos chicos tan guapos y cultos, con los que compartía pintas, gustos musicales (no nos convencía tanto Manu Chao, pero en fin), referentes culturales y coordenadas ideológicas. Todo perfecto, si no nos hubieran separado Srebrenica y el cerco de Sarajevo, donde, acuérdense, vivía yo por aquel entonces.

Qué peligroso, el lenguaje. Utilicen el correcto y conseguirán cualquier cosa, de cualquiera. Muevan con sus palabras los mecanismos emocionales de quienes sea que tengan delante y les seguirán hasta la muerte, como saben los vendedores de coches y el señor Goebbels. Y Karadžić, otro poeta, cómo no. Y qué difícil sustraerse a su encanto, porque equivale a negarse uno mismo, autodesertar. Y por el miedo que da el silencio que viene detrás.

viernes, 18 de julio de 2008

EL DÍA QUE DEJÉ DE LEER ETCÉTERA

Qué gran día para dejar de leer El País. Me refiero al fastuoso reportaje que un Pablo Ximénez de Sandoval en pleno ataque de síndrome de Estocolmo le dedica al gremio de los lobbistas, ese colectivo maltratado. De lo más matter of fact nos enteramos de la presión ejercida por el lobby farmacéutico contra la ley de los genéricos (un gran trabajo, desde luego), o de las formas de manipulación que emplean según la composición de la cámara, o de la leyenda negra que aún hoy rodea a estos respetables profesionales, que exigen a la administración más derechos y más libertad para ejercer su oficio en los pasillos del Congreso de los Diputados. Ni una palabra, por supuesto, de qué pasa cuando las grandes empresas contratan servicios de lobby para imponer sus reivindicaciones contra las de sus clientes, o en realidad las de cualquiera que no sea una gran empresa, porque a ver quién paga las pedazo de facturas que pasan estos tipos. La práctica generalizada de los lobbys equivale a la celebración de juicios en los que una de las partes no tiene abogado. Por mucho que faciliten el trabajo analítico de los diputados, deberíamos recordar que éstos están ahí para trabajar al servicio de, precisamente, quienes no pueden pagarse lobbistas. Se les ha olvidado mencionarlo. Será porque en El País es la primera vez que oyen la palabra lobby.

jueves, 17 de julio de 2008

AND WE'RE PEOPLE TOO

Estos vídeos son un poco tontos, un poco obvios, demasiado optimistas, exageradamente pedagógicos, pero están construidos con un buen puñado de verdades, y cosas así no suelen verse por la tele en verano. En orden se los coloco para que no se me pierdan:







(Vía pjorge)

martes, 15 de julio de 2008

UN CONSEJO DE ORO

De acuerdo: no tengo ni pajolera idea de música. No distingo un loop de un sample, ni un do de un si, ni una soleá de un tanguillo, ni una Les Paul de una Samick. Pero tengo un consejo que sé que cualquier músico podría apreciar: si va usted a formar una banda, no incluya ningún vegetal en su nombre. Así como suena. Ponerle nombres con vegetales a los grupos puede ofrecer réditos rápidos en cuanto a visibilidad, como, pongamos, Bananarama, pero asegura a la larga el oprobio crítico y, más tarde, el olvido. ¿Es así, Red Hot Chili Peppers? ¿No creéis, Black Eyed Peas? ¿Verdad, Smashing Pumpkins? ¿De acuerdo, Prefab Sprout? ¿Os parece, Melon Diesel?

En exclusiva mundial: mis queridos Venueconnection barajaron, en un momento muy temprano de su formación, el nombre Sleeping Tomato. Con él ya habrían tocado en el Rock in Rio, pero con el que tienen les va a ir mejor.

lunes, 14 de julio de 2008

LLEGÓ EL VERANO A LOS POLÍGONOS INDUSTRIALES

Llevo cuatro horas de vuelta en el trabajo, y por tanto también en la blogosfera. Y está lloviendo. Pero, ¿qué ha sido de las grandes tormentas que se anunciaban? ¿Acaso no nos encontrábamos en alerta máxima? ¿Dónde están, las grandes tormentas?

Martín tiene casi un mes, y Miguel ya lo llama nano y trata de meterle dedos en los ojos.

Hay algo más, una especie de secreto de ésos que crecen y cambian de forma en la oscuridad. Pero de esto mejor no voy a hablar. Declaro inaugurado el largo verano, en Trabajando con el vacío.

miércoles, 25 de junio de 2008

GUANTANAMERA

Señoras y señores, niñas y niños, europeos todos: ¡enhorabuena! Hemos conseguido cuadrar el círculo de la iniquidad. No ha sido fácil. Desde los lejanos tiempos de los barcos negreros hasta la inoculación televisiva del consumismo desaforado, el camino ha sido largo, arduo, fatigoso. Fue necesario colonizar continentes enteros, esclavizar a sus habitantes, explotar sin descanso sus materias primas, comprar reyezuelos, armar a sus enemigos, vender armas a todos por igual, crear pequeñas élites intelectuales, y sobornar después a sus miembros para producir un caos fecundo y controlado del que seguir sacando tajada.

Así prosperamos. Así nos enriquecimos. Así llegamos a un punto de desarrollo tal que no pudimos sostenerlo con nuestros propios medios. Y llegaron los inmigrantes, para recoger la basura de nuestra sociedad de obesos, para respirar los fertilizantes que intoxicaban nuestros pulmones, para hacer los trabajos que nuestros parados se negaban a hacer. Y mientras las vacas engordaron, todo fue diálogo, interculturalidad, derechos humanos y mutuos beneficios. Hasta que ya no engordaron más. Su flaqueza ha traído consigo -en plena Eurocopa, eso sí, para que no nos enteremos mucho- la versión comunitaria de Guantánamo, centros de detención sin control judicial donde encerrar a los ilegales hasta 18 meses, y desde donde hasta los niños pueden ser expulsados en cualquier momento hacia un país que ni siquiera sea el suyo.

Hace algún tiempo, dije aquí que mi voto era útil. Ahora, después de asistir a la penosa, sonrojante actuación de los socialistas españoles en esta vergüenza, estoy más segura que nunca. Zapatero ha logrado meternos por fin en Europa. No en la de las naciones, ni en la de la primera velocidad, sino en la Europa que da asco. Enhorabuena, repito. Y ahora, si me perdonan, voy a retirarme para vomitar.