GUSTAVO PETERSON
... me quedé ayer pensando a quién se parece, a quién se parece Gustavo de Arístegui (salió en la portada del Público). Hay que ver lo a gusto que se queda uno cuando resuelve estas cosas. ¡Búscate la vida, Gustavo!
... me quedé ayer pensando a quién se parece, a quién se parece Gustavo de Arístegui (salió en la portada del Público). Hay que ver lo a gusto que se queda uno cuando resuelve estas cosas. ¡Búscate la vida, Gustavo!
A las 16:09 3 comentarios
Copio y pego (más que nada por las prisas) la nota de prensa sobre el ciclo de Spoken World que tendrá lugar mañana, pasado y al otro en Cartagena. Estaré con mi compadre Paco Gómez Espada a los mandos de un monográfico indio. Ah, y si se meten entre el público me hará mucha ilusión:
lunes 12 de mayo
21,30h _ Sesión en La Otra Casa
Natxo Vidal + José Mª Ramón + Tresorg Imagenacion
21,30h _ Sesión en Tris Tras
Natalia Carbajosa + Antonio Pagán Buendíamartes 13 de mayo
21,30h _ Sesión en La Otra Casa
Natalia Carbajosa + Antonio Pagán Buendía + Tresorg Imagenacion
21,30h _ Sesión en Tris Tras
José Daniel Espejo + Paco Gómez Espada
21,00h _ Sesión en Bar Montoro
Natxo Vidal + José Mª Ramónmiércoles 14 de mayo
21,30h _ Sesión en La Otra Casa
Iris Permuy + Fito Conesa + Tresorg Imagenacion
21,30h _ Sesión en Tris Tras
Natxo Vidal + José Mª Ramón
21,30h _ Sesión en Bar Trastero
José Daniel Espejo + Paco Gómez Espadajueves 15 de mayo
21,30h _ Sesión en La Otra Casa
José Daniel Espejo + Paco Gómez Espada + Tresorg Imagenacion
21,30h _ Sesión en Tris Tras
Iris Permuy + Fito Conesa
A las 17:06 2 comentarios

Según Manuel Vilas, en su impagable artículo de hoy.
A las 10:43 0 comentarios
Interesantísimo el artículo de Amador Fernández-Savater y David Cortés de hoy en Público. El valor del mayo francés como fuente (eso sí lejana en el tiempo) de materiales de construcción que oponer a, bueno, a Tina. ¿Y quién es Tina? Pues bien, esta chica es una invención de aquella simpática dama de hierro llamada Margaret Thatcher y le servía para echarle las culpas de sus muchos desmanes. Tina significa There Is No Alternative al modelo neoliberal y al pensamiento único, y vivió en los años ochenta, cómo no. Susan George dice que de Tina nada, que ella va en Tata. Y Tata significa There Are Thousands of Alternatives. Y precisamente de eso, de alternativas, y del poder de cualquiera (Ranciére), iba todo aquello de los adoquines y los discursos de Sartre. Y también estas hermosas palabras de Guy Debord: Pensamos que hay que cambiar el mundo. Queremos el cambio más liberador posible de la sociedad y de la vida en la que nos hallamos. Sabemos que este cambio es posible mediante las acciones apropiadas. Hace cuarenta años de todo esto: quien crea que está ya ante un cadáver se va a llevar un susto de los que sólo se dan en las películas de terror.
A las 15:54 0 comentarios
de Música para ascensores la firma Antonio Saura en Literarte. No pone mal el libro pero incluye serias objeciones, en concreto el uso de materiales de derribo pop. Además, le ha molestado la tremenda vacuidad de la cita de Ken Follett que encabeza el capítulo de poemas de amor. Bueno, tomo nota de todo, que al fin y al cabo aquí estamos para aprender (pero entre otras cosas, también del vacío).
A las 8:35 0 comentarios
Menudo día llevo... Una bloguera catalanoparlante que no conozco ha reseñado en profundidad Música para ascensores en un post con el siguiente y alucinante título: Música para ascensores, o cuando el condensador de fluzo permite la disolución del espaciotiempo (creo). Está escrito en unos términos muy bellos, algunos de los cuales no conocía y he tenido que buscar: Buit (Vacío), fondària (descompresión), xarxa (búsqueda). No sé, me siento muy emocionado y muy feliz; además de a la propia Ariadna, tendré que darle las gracias a Pau por ponernos en contacto. Y al Feedjit ése, por el soplo.
A las 17:23 1 comentarios
Estoy un poquito más encantado de haberme conocido gracias a José Alcaraz, que habla en unos términos que seguro que no me merezco, en su blog, de Música para ascensores. Ya sé que yo también reseñé su libro por aquí hace unos meses: si detectan compadreo en todo esto, sepan que sí, y que a mucha honra.
A las 13:55 2 comentarios
Hablaba anoche con José Óscar de lo que habla últimamente cualquier aficionado a la literatura nacido en la década de los setenta: de Agustín Fernández Mallo. A los dos nos ha encantado Nocilla Experience, solo que yo no sé si me gusta más que Nocilla Dream y José Óscar sí. Después, en casa, como siempre me pasa cada vez que he estado charlando con este compadre, me puse a darle vueltas a la conversación y llegué a las siguientes conclusiones:
a/ Como J.Lo. (lo siento, Jose, tienes un nombre que pone a huevo el chiste), que ha estado experimentando en su novela El hipnotizador con la maquinaria del ruido agradable, Mallo construye sus novelas a base de (aunque no sólo) materiales pop que aquí y allí se enredan y forman estructuras más complejas, a las que sin embargo no se da más pábulo, porque inmediatamente el zapping opera y se pasa a otra cosa.
b/ Desde mi muy modesta posición, yo también he intentado explorar esa frontera entre el ruido generacional y lo otro. No por nada mi libro se llama como se llama. Aunque creo que quien ha hecho mejor ese trabajo, de forma sistemática y sin piedad ni consigo mismo ni con el medio ni con los materiales con los que trabajaba, es Javier Moreno en (precisamente) Cortes publicitarios.
c/ Bien por Mallo. Mientras los autores aferrados a lo que entienden por canon literario ep-pañó suben y bajan por un Paseo del Prado estético, hablando o bien de la guerra civil o bien de la conveniencia o no de quitar los árboles, él y otros autores se desplazan en metro a través de las entrañas estéticas de la literatura y la cultura. Pero voy a decir una cosa; me da la impresión de que, en ese viaje, Mallo lleva el iPod puesto en la oreja. Y hay otro novelista que se recorre la Línea 3 entera de un lado a otro a pelo, es decir, sin iPod ni nada parecido, simplemente escuchando a sus compañeros de vagón mientras pasan del tedio a la rabia y viceversa. No hay literatura más cruda que la suya. El tipo se llama Alberto Olmos y para mí es el escritor más interesante de esta generación. Tal vez por motivos emocionales (lo descubrí a través de su blog, Hikikomori). Y eso es todo lo que se me ocurrió anoche, después de la cerveza con J.Lo.
A las 9:58 1 comentarios
Así suena el segundo poema de Música para ascensores en croata:
Ti što si tako sretan, pjesnički šegrte,
maleni padawanu okružen velikanima
tko te upozorio na to: da ćeš biti sam
usred snježne pustinje, izgubljen
u središtu tajge, i da će te okružiti
oceani vremena, mora od noći,
zvjezdana praznina. I da ćeš čak i tada
započeti put, ustvari
započeti pjesmu.
A las 9:18 0 comentarios
Supongo que habrá pocas cosas tan bonitas en el mundo como una mañana de finales de abril en mi ciudad. Es una forma de belleza que parte de lo estético y se interna en lo emocional; este tropo es el que tenía en mente Shakespeare cuando escribió Shall I compare Thee to a clear summer's day?, es decir, cuando utilizó una imagen meteorológica para hablar de la hermosura de una muchacha.
La sensación creo que la conozco bien y es una de las fuentes capitales de la poesía universal, desde siempre. Pocas emociones tan poderosas para sentar a una persona a escribir un poema. Ahora bien, de aquello hace ya nueve horas, y no precisamente contemplativas ni literarias. Ha sido un día muy largo y el tránsito de papeles desde la nada hacia la nada no ha decaído ni un minuto. El poema, simplemente, no está. Es el momento en que empiezan las preguntas, como para qué sirve un poema. El momento del cansancio y de las poéticas. Justo donde, dice Carver, quien pospone sus poemas deja de merecerlos. Y, también, la hora de marcharme a casa.
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