martes, 6 de mayo de 2008

LIGHT MAYO

Interesantísimo el artículo de Amador Fernández-Savater y David Cortés de hoy en Público. El valor del mayo francés como fuente (eso sí lejana en el tiempo) de materiales de construcción que oponer a, bueno, a Tina. ¿Y quién es Tina? Pues bien, esta chica es una invención de aquella simpática dama de hierro llamada Margaret Thatcher y le servía para echarle las culpas de sus muchos desmanes. Tina significa There Is No Alternative al modelo neoliberal y al pensamiento único, y vivió en los años ochenta, cómo no. Susan George dice que de Tina nada, que ella va en Tata. Y Tata significa There Are Thousands of Alternatives. Y precisamente de eso, de alternativas, y del poder de cualquiera (Ranciére), iba todo aquello de los adoquines y los discursos de Sartre. Y también estas hermosas palabras de Guy Debord: Pensamos que hay que cambiar el mundo. Queremos el cambio más liberador posible de la sociedad y de la vida en la que nos hallamos. Sabemos que este cambio es posible mediante las acciones apropiadas. Hace cuarenta años de todo esto: quien crea que está ya ante un cadáver se va a llevar un susto de los que sólo se dan en las películas de terror.

lunes, 5 de mayo de 2008

LA DÉCIMA RESEÑA

de Música para ascensores la firma Antonio Saura en Literarte. No pone mal el libro pero incluye serias objeciones, en concreto el uso de materiales de derribo pop. Además, le ha molestado la tremenda vacuidad de la cita de Ken Follett que encabeza el capítulo de poemas de amor. Bueno, tomo nota de todo, que al fin y al cabo aquí estamos para aprender (pero entre otras cosas, también del vacío).

viernes, 2 de mayo de 2008

LA NOVENA RESEÑA

Menudo día llevo... Una bloguera catalanoparlante que no conozco ha reseñado en profundidad Música para ascensores en un post con el siguiente y alucinante título: Música para ascensores, o cuando el condensador de fluzo permite la disolución del espaciotiempo (creo). Está escrito en unos términos muy bellos, algunos de los cuales no conocía y he tenido que buscar: Buit (Vacío), fondària (descompresión), xarxa (búsqueda). No sé, me siento muy emocionado y muy feliz; además de a la propia Ariadna, tendré que darle las gracias a Pau por ponernos en contacto. Y al Feedjit ése, por el soplo.

LA OCTAVA RESEÑA

Estoy un poquito más encantado de haberme conocido gracias a José Alcaraz, que habla en unos términos que seguro que no me merezco, en su blog, de Música para ascensores. Ya sé que yo también reseñé su libro por aquí hace unos meses: si detectan compadreo en todo esto, sepan que sí, y que a mucha honra.

LITERATURA EP-PAÑOLA

Hablaba anoche con José Óscar de lo que habla últimamente cualquier aficionado a la literatura nacido en la década de los setenta: de Agustín Fernández Mallo. A los dos nos ha encantado Nocilla Experience, solo que yo no sé si me gusta más que Nocilla Dream y José Óscar sí. Después, en casa, como siempre me pasa cada vez que he estado charlando con este compadre, me puse a darle vueltas a la conversación y llegué a las siguientes conclusiones:

a/ Como J.Lo. (lo siento, Jose, tienes un nombre que pone a huevo el chiste), que ha estado experimentando en su novela El hipnotizador con la maquinaria del ruido agradable, Mallo construye sus novelas a base de (aunque no sólo) materiales pop que aquí y allí se enredan y forman estructuras más complejas, a las que sin embargo no se da más pábulo, porque inmediatamente el zapping opera y se pasa a otra cosa.

b/ Desde mi muy modesta posición, yo también he intentado explorar esa frontera entre el ruido generacional y lo otro. No por nada mi libro se llama como se llama. Aunque creo que quien ha hecho mejor ese trabajo, de forma sistemática y sin piedad ni consigo mismo ni con el medio ni con los materiales con los que trabajaba, es Javier Moreno en (precisamente) Cortes publicitarios.

c/ Bien por Mallo. Mientras los autores aferrados a lo que entienden por canon literario ep-pañó suben y bajan por un Paseo del Prado estético, hablando o bien de la guerra civil o bien de la conveniencia o no de quitar los árboles, él y otros autores se desplazan en metro a través de las entrañas estéticas de la literatura y la cultura. Pero voy a decir una cosa; me da la impresión de que, en ese viaje, Mallo lleva el iPod puesto en la oreja. Y hay otro novelista que se recorre la Línea 3 entera de un lado a otro a pelo, es decir, sin iPod ni nada parecido, simplemente escuchando a sus compañeros de vagón mientras pasan del tedio a la rabia y viceversa. No hay literatura más cruda que la suya. El tipo se llama Alberto Olmos y para mí es el escritor más interesante de esta generación. Tal vez por motivos emocionales (lo descubrí a través de su blog, Hikikomori). Y eso es todo lo que se me ocurrió anoche, después de la cerveza con J.Lo.

GLAZBA ZA LIFTOVE

Así suena el segundo poema de Música para ascensores en croata:

Ti što si tako sretan, pjesnički šegrte,

maleni padawanu okružen velikanima

tko te upozorio na to: da ćeš biti sam

usred snježne pustinje, izgubljen

u središtu tajge, i da će te okružiti

oceani vremena, mora od noći,

zvjezdana praznina. I da ćeš čak i tada

započeti put, ustvari

započeti pjesmu.


Y hay más.

miércoles, 30 de abril de 2008

SOBRE UN TEMA DE RAYMOND CARVER

Supongo que habrá pocas cosas tan bonitas en el mundo como una mañana de finales de abril en mi ciudad. Es una forma de belleza que parte de lo estético y se interna en lo emocional; este tropo es el que tenía en mente Shakespeare cuando escribió Shall I compare Thee to a clear summer's day?, es decir, cuando utilizó una imagen meteorológica para hablar de la hermosura de una muchacha.

La sensación creo que la conozco bien y es una de las fuentes capitales de la poesía universal, desde siempre. Pocas emociones tan poderosas para sentar a una persona a escribir un poema. Ahora bien, de aquello hace ya nueve horas, y no precisamente contemplativas ni literarias. Ha sido un día muy largo y el tránsito de papeles desde la nada hacia la nada no ha decaído ni un minuto. El poema, simplemente, no está. Es el momento en que empiezan las preguntas, como para qué sirve un poema. El momento del cansancio y de las poéticas. Justo donde, dice Carver, quien pospone sus poemas deja de merecerlos. Y, también, la hora de marcharme a casa.

viernes, 25 de abril de 2008

MÚSICA PARA ASCENSORES EN SANTO DOMINGO

Una nota de última hora (y por tanto no demasiado informada ni concreta): el lunes que viene estaré leyendo poemas de Música para ascensores en una carpa instalada en la plaza de Santo Domingo (?), como componente de una selección local de colaboradores de la revista El coloquio de los perros (??), en el marco de unos actos de reivindicación de la cultura murciana (?!?!WTF!!?). Vale, no sé gran cosa, pero sí que será a las ocho de la tarde y que si están por allí me alegraré de verlos.

LA REVOLUCIÓN DE LOS CLAVELES


Porque no hay un sintagma más hermoso en el universo. Escúchenlo otra vez: La revolución de los claveles.

Porque no es solo un sintagma o un tropo literario, sino que tuvo lugar y peso en el mundo justo ahí a la izquierda de donde estamos, y momento, exactamente hace treinta y cuatro años.

Porque en la radio sonó Grândola Vila Morena y la gente salió a la calle como si quedarse en su casa equivaliese a ser cómplice de un asesino.

Porque los asesinos fueron expulsados de sus sillas y hay una diferencia gigantesca entre eso y verlos morir en el poder, como ocurrió un poco más tarde con otro asesino justo aquí a la derecha.

Y porque permanece. Porque es más que un mito o un sintagma. Porque uno siempre puede quedarse a punto de llorar, si se acuerda (y éste es un buen día para acordarse) de la dignidad de los portugueses.

lunes, 21 de abril de 2008

LA OTRA CARA DEL PROYECTO NEOCON

En casi cualquier frase con la palabra neocon podemos también hallar el topónimo Irak, pero lo que les voy a contar hoy (más bien adonde los voy a redirigir hoy) no va por ahí. Ya saben que el proyecto neoconservador se basa en dos planes: el imperial, que consiste en exportar por la fuerza un ideario más o menos fundamentalista, apoyándose en unos valores religiosos alimentados desde casa, y el económico, que no es otro que el neoliberalismo más radical. Pues bien, ocho años de recetas neoliberales han pasado una factura descomunal a la clase obrera de ese país, como demuestra sin fisuras este magnífico reportaje del New York Times. Háganse un favor y chasquen ahí si quieren saber de qué se habla en realidad cuando se habla de liberalismo, ahora que unos y otros repiten el término y se lo ponen por montera.

(Vía reddit)