jueves, 10 de abril de 2008

IBERDROLA CON TODAS LAS LETRAS


No sé ustedes, pero a mí me provocan una arbolada de jugos gástricos los anuncios de Iberdrola "verde". Supongo que los conocen: una efusión de montañas, bosques y ríos cristalinos por donde campean guapísimas pijoflautas en pleno éxtasis natural. La filosofía ecológica de la empresa se puede observar en su web, pero coloquen el tag [/náusea] antes de hacer clic o es posible que su desayuno decida salir a dar una vuelta por el mundo exterior. Y no queremos eso.

Iberdrola es la principal promotora del proyecto de Marina de Cope. La receta es la siguiente: se coge la última franja virgen del litoral mediterráneo murciano, se eliminan por ley las medidas de protección medioambiental que la conservan, se construye una autopista a través de ella, se recalifican 11.000 hectáreas como urbanizables y se edifica una especie de Marina D'Or II. Con dos cojones. Ancha es Castilla. Y los beneficios de 2007, un 7% mayores.

Contra todo esto se puede votar, naturalmente, porque hay responsables políticos y todos los conocemos y su cara aparece en cartelones cada cuatro años para pedir nuestro apoyo. Pero hay otros responsables que preferirían pasar desapercibidos. Conozcámoslos al menos. Sepamos de qué están hablando cuando hablan de verde que te quiero verde. O corremos el riesgo de quedar como fantoches. Nuestro desayuno no peligraría. Pero tampoco queremos eso.

miércoles, 9 de abril de 2008

JOŠ O HRVATSKOJ

Ya con esto termino de dar la tabarra, espero. Va el cartel del recital con el que contraprogramamos a George Bush hijo el pasado día cuatro en Zagreb:


Y el álbum en Flickr que he colgado sobre mi semana dálmata. Y aquí el de Gonzalo Navaza.

Y algunos enlaces de prensa, eso sí en riguroso croata: uno, dos y tres (este último con fotos).

Además, el poeta Pau Sif, que también es lector de catalán en la universidad de Zadar y uno de los cerebros de las jornadas, está colgando crónicas de todo esto en su blog.

Con lo que cierro el tema. Lo cual me da un poco de pena, porque estos días he sido rigurosamente feliz.

lunes, 7 de abril de 2008

-APRENDIZ DE- POETA DE ACCIÓN (DE GRACIAS)

Por invitarme a Zadar, claro, y en concreto

Por haber conocido a Gonzalo, Berta y María Josep, porque cada minuto que he pasado con ellos me ha hecho más sabio.

Por la ciudad de Zadar en sí, que es una fortaleza de luz, hecha de piedra blanca, por poder decir que es un poco mía a partir de ahora.

Por gente como Pau, Nikola, Carolina y Mari Ángeles, aunque me maten de envidia con ese trabajo que tienen y que hacen tan bien.

Porque tengo el facebook a reventar de chicas listísimas.

Por haber vuelto a Zagreb a contraprogramar a Bush con un recital que se llenó de gente.

Por el pulpo.

Por la invasión de tu sala de estar.

Por la sobredosis de rakija y de tabaco que me he metido una noche sí y otra también.

Por los animales disecados de aquel bar de carretera.

Por lo bien que suena Miguelito battles the pink robots en croata.

Por haber podido chapurrear una semana entera ese idioma sudoku que amo tanto.

Por los čevapi en somun con kajmak del sábado.

Y por todo lo demás

¡Muchísimas gracias, Ivana Lončar!

viernes, 28 de marzo de 2008

ZADAR


Ya lo dije el otro día, pero bueno. El lunes salgo para mis bienamados Balcanes otra vez. Voy a participar en las jornadas sobre poesías ibéricas que organiza la Universidad de Zadar, en Croacia, y a compartir mesa con Berta Piñán, María Josep Escrivá y Gonzalo Navaza. Además haremos una visita a Zagreb para una lectura el día cuatro, lo que también implicará un montón de reencuentros agradables. Vuelvo el domingo seis. Nos vemos entonces por aquí.

jueves, 27 de marzo de 2008

LA SÉPTIMA RESEÑA

Menuda sorpresa me he llevado esta mañana. Primero he recibido una serie de eseemeeses en rigurosa escala decreciente de cripticidad (gracias, José Óscar, Javi y Diego), y después he salido corriendo a por El Mundo. Donde, en la página 20 de El Cultural, me he encontrado este regalo de Ainhoa Sáenz de Zaitegui. No tengo ni la menor idea de cómo ha llegado el libro ahí, e imagino retruécanos afortunados de todo tipo: sea como sea y quien sea, gracias.


(Chasquen para ampliar y, si les pita, leer)

miércoles, 26 de marzo de 2008

BERTA PIÑÁN

La semana que viene compartiré mesa con esta mujer en las jornadas sobre poesía(s) hispánica(s) que organiza la universidad de Zadar (Croacia). Ella representará a los autores en lengua asturiana y yo (OMG, WTF, lo que ustedes quieran) a los de lengua castellana. La primera sorpresa de todo esto ha sido encontrarme con sus poemas, que reconozco que no conocía, y que me han dejado patas arriba. Como a ustedes ahora, seguro:

LLENA

El ríu arrastraba plásticos y botelles,

animales muertos. El primer día

vimos una bicicleta: pensamos que, total,

faltába-y una rueda. La mañana siguiente

baxaren, de siguío, dos postes de la lluz

y esa nueche sacamos veles y candiles vieyos

del desván. Al otru día salimos tempranu

a buscar la vaca: atopámosla como una ballena

pinta, nel pozu, embaxu casa. Nun foi a morrer

mui lloñe, diximos. Depués volvíemos

callaos a casa y nunca nun sabíemos desplicar

lo que nos pasaba.

El ríu arrastraba la vida y a veces,

dexábanos solos.

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CRECIDA


El río arrastraba plásticos y botellas,

animales muertos. El primer día

vimos una bicicleta: pensamos que, total,

le faltababa una rueda. A la mañana siguiente

bajaron, de pronto, dos postes de la luz

y esa noche sacamos velas y candiles viejos

del desván. Al otro día salimos temprano

a buscar la vaca: la encontramos como una ballena

negra, en el pozo, tras la casa. No se fue a morir

muy lejos, dijimos. Después volvíamos

callados a casa y nunca sabíamos explicar

lo que nos pasaba.

El río arrastraba la vida y, a veces,

nos dejaba solos.


(Han traducido los alumnos de la universidad de Zadar)


lunes, 17 de marzo de 2008

LO PEOR

Hoy es lunes y, como todos los lunes, me paso el día echando de menos a mi niño. Parece que también a él le pasa algo así, y utiliza cualquier juguete como si fuera un móvil, que se pone en la oreja para llamarme. Nos hemos pasado todo el fin de semana jugando y, definitivamente, we don't like Mondays. Mañana será diferente, mañana ya estaremos inmersos en la semana laboral y ya no nos acordaremos tanto el uno del otro. Parecería entonces que lo mejor es el fin de semana y lo peor el lunes, pero no. Lo peor no son los lunes. Lo peor es resignarse.

viernes, 14 de marzo de 2008

MIGUELITO BATTLES THE PINK ROBOTS

Mucha gente me ha dicho que, de mi último libro, se quedan con este poema que cuelgo a continuación. No sé qué pensar. Me parece que lo escribí en medio de una tormenta emocional, que como saben no es la mejor situación para escribir un poema. Además, no he podido corregirlo, ni ya que vamos releerlo, desde entonces. Estuvo a punto de quedarse fuera del libro, porque no encaja del todo en él ni por su forma desflecada y antieconómica, ni por su tono un poquito grandilocuente, ni por lo que dice (ya comenté por aquí que en Música para ascensores me propuse trabajar desde zonas fronterizas con el vacío, y este poema no está ni cerca). Sobre todo estuvo a punto de quedarse fuera por puro pudor. Andado el tiempo y visto lo visto, no me arrepiento de haberlo dejado ahí, aunque mantengo mis reservas. Sea como sea, es un regalo:

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Yo que tanto sabía, sobre el papel, de la Nada
no sabía que la Nada consistía en despertarse
un lunes a las dos con la cama empapada
y que aquello fuera sangre, y que la sangre viniera
del útero de Charo embarazada de tres meses
de mi pequeño, mi amado, mi precioso hijo Miguel.

La Nada prosiguió en una sala de urgencias,
una médico que dijo que no había nada que hacer
y nos mandó para casa, a esperar un milagro,
durante dos días. Qué sabía yo, de la Nada,
o la Nada de mí, y ahí nos vimos las caras,
nos sacudimos bien. Y los días pasaron,
pero no como días normales hechos de tiempo,
sino como libros eternos, de páginas iguales.
Te dije tantas, tantas veces las mismas frases
que me dio miedo que te hartaras de mí.
Te dije agárrate, quédate ahí con la
mamma,
te dije ven, o salta de este lado,
o dame la mano hasta que se olviden de ti
éstos que vienen a buscarte, y sobre todo
te dije, Miguel, tienes que ver esto,
tienes que ver esto, muchachito, vas a ver.

Entonces yo, que tanto había leído de la Nada,
me preguntaba sorprendido: ¿qué tiene que ver?
¿qué es eso que estás viendo tan valioso
ahora, tras tus cursos de la Nada,
tu licenciatura en Nada, qué hay que merezca
ser visto, que no te puedes perder?
Ah, era ésa una pregunta difícil.
Yo ya sabía la respuesta, pero aún
no podía formularla, y miraba
las montañas del sur de la ciudad
repletas de pinos tostados, los árboles de las aceras,
lo poco que a mediodía en julio se ve
sin gafas de sol ni haber dormido,
más que nada miraba las chicas,
las nubes en fuga, el cielo azul
y repetía: Miguel,
tienes que ver esto, cómo puedes decirme
que vas a dejarlo todo, que te largas
a estudiar el lenguaje de las sombras
con todo lo que tengo que enseñarte,
con todo lo que aún no has visto por aquí,
pequeño Miguel.

Y llegó el jueves como llega
hasta en las pesadillas el final de la escalera
y te vimos moverte en una ecografía
con el corazón a ciento diez, y sonreímos,
y a mí volvieron las voces a preguntarme
qué era eso que había que ver
tan importante, si no creía en la Nada
y en el Existencialismo, yo, tan leído,
que qué pasaba con Beckett, entonces, que le dijera
a él lo que a Miguel un poco antes,
que volviera al redil. Y contesté:
qué coño. Y repetí: qué coño, señores,
de acuerdo que no hay Dios, pero qué importa
si tenemos esto otro: las montañas,
el camino hacia la playa (en ese punto
los dejé solos y hablé para Miguel),
y la brisa del mar y los pasteles de carne
y la voz de Keren Ann y a Miyazaki
y los libros de Žižek y los pechos de tu
mamma,
cómo puedes pensar en perdértelo sin probar,
cómo puedes desertar sin hacerte tu lista
de placeres irrenunciables, contrastándolos todos,
sabiendo de qué hablas cuando hablas de amor.
Otra cosa no te doy, pero es suficiente,
y a cambio nada pido. O si acaso
que no te hagas concejal de Urbanismo
ni traficante de armas, que no le cuentes
a las madres de tus amigos
las palabras que te enseño en este poema,
lo mal que hablamos, tú y yo, cuando decimos la verdad,
los terribles insultos que lanzamos a los siervos de la Nada.


IMANES DE COLORES

Por si quieren hacerse un favor, José Óscar López está publicando anca lo suyo una serie de microrrelatos maravillosos. Floten por aquí.

lunes, 10 de marzo de 2008

DIEZ DE MARZO

Llevo todo el fin de semana inmerso en la fascinante narrativa electoral y se me ha creado, por qué no decirlo, un nudo en la garganta. Imagino que alguno de ustedes podría deducir de esto una conclusión descalificatoria del tipo ya está el hooligan que es capaz hasta de ponerse a llorar porque su partido ha perdido tres escaños. No puedo decir que eso no sea totalmente falso. Pero sí que la realidad es mucho más compleja. Me explico un poco:

La literatura está hecha con dos hilos, el discursivo y el lírico. La secuencia de acontecimientos desde el viernes hasta aquí abunda en los dos materiales, como una novela de Roberto Bolaño. Primero lo más grave, el asesinato de Isaías Carrasco, del que parte la secuencia emocional y lírica. Casi al mismo tiempo, arrancan las cábalas sobre cómo afectará eso al resultado, y de ahí el hilo discursivo.

Ambos avanzan muy pegados. El día siguiente, sábado, la hija del concejal asesinado se planta ante las cámaras y se larga un discurso impresionante que nos deja a todos temblando como hojas, en torno a los pivotes: valiente, cobardes, hijos de puta, ir a votar, lo quiero. Por la noche, los peces globo del PP tratan de meterse aunque sea a hostias en el funeral. Patxi López se enzarza con María San Gil. La familia se niega a recibir a Rajoy, como antes a la alcaldesa, de ANV. Alrededor está medio Amurrio, pero rehúsan dar sus nombres a la prensa. Ignacio Escolar rescata un refrán local sobre el barrio de Carrasco: Extremadura, tres: Cáceres, Badajoz y San Andrés.

Los gurús de la politotecnia arrojan la toalla: en situaciones como ésta no hay manual que valga y lo mejor que se puede hacer es tomar notas y callarse. En las comunidades gobernadas por el Partido Popular se prohíben los actos de repulsa al atentado, y sus organizadores aprovechan las manifestaciones del día de la mujer (mundial) para hibridar y hacerse oír.

El domingo arranca con unos datos de participación impresionantes, pero nadie parece capaz de interpretarlos, porque Madrid, Valencia y Murcia van en cabeza. Las piezas van entrando en su sitio. Todas las encuestas estaban sesgadas y todas tenían razón (excepto las de Andorra). Y ahí reaparece de nuevo el hilo poético: la gran derrota de la izquierda, barrida por el (gran sintagma, compañero Llamazares) tsunami bipartidista. El trastorno bipolar, y las banderas por el suelo. Es imposible medir hasta qué punto, pero parece que la propia novela del fin de semana ha transmutado al partido socialista en un fanal de democracia y justicia capaz de arrastrar el corazón de los votantes tradicionalmente de corazón: los de los partidos nacionalistas (excepto CiU, claro) y, ay, los de Izquierda Unida. Un gran, gran final anticlímax, si me permiten el oxímoron (y a continuación la pedantería). Tan realista, tan realista, que la tristeza del interventor con alopecia que entrega las actas y se marcha a su casa no se distingue (por lo tanto es) de la realidad.

Por eso hablo de lo fascinante que ha sido la narrativa electoral, y por eso me estoy cagando en este momento en la reputa que la parió, a la narrativa electoral. Yo sólo quería una sociedad más cercana al bienestar social y a la responsabilidad ética y ecológica, si no para mí para mis hijos. Y en ésas voy a seguir, literatos de mierda. Reconozco que anoche pensé en buscarme una vitrina cómoda en un museo y fosilizarme en ella tras un letrerito que dijera Militante de IU emitiendo en una lengua muerta diatribas contra la ley d'Hondt. Pero qué cojones.