viernes, 15 de febrero de 2008

VOTOS MULTIUSOS / JUAN PEÑA

Copio y pego de Murcia Confidencial el magnífico artículo que Juan Peña, cabeza de lista por IU en Valladolid, se ha marcado sobre el tan traído y llevado tema de la utilidad de los votos de izquierda. Y sí, amigos, también estamos de precampaña en Trabajando con el vacío, o qué se creían.

Una de las preguntas que me hicieron en varios medios cuando se aprobó la candidatura de IU en Valladolid era: "¿Confía usted en sacar el escaño?". Una vez comprendido que el usted me aludía a mí (cosa que le permito casi exclusivamente a don Ricardo), improvisaba una respuesta del tipo: "bien, somos conscientes de que el sistema electoral no nos beneficia, pero no nos ponemos ningún techo: que nos lo pongan los electores".
En fin, respuesta de compromiso que traducido quiere decir: "está complicadísimo, lo sabe usted igual de bien que yo, solo que a usted le toca hacer preguntar de rigor y a mí decirlo bonito". Igual alguien me echa la bronca por decir esto así, abiertamente, pero lo que me parece reirse de la gente es apuntar a objetivos que realmente uno no se cree. Por supuesto que aspiramos al máximo, y si a todas las personas que te dan la palmadita y te dicen "me apetecería votaros pero..." se les cruzara el cable el 9 de marzo igual había quien se llevaba un susto. Yo, por ejemplo.
Pero es evidente que cualquiera que sepa que por Valladolid se eligen 5 diputados deducirá que para alcanzar uno hace falta un porcentaje que solo rozamos en 1996. Intentar engañar en algo que cualquiera puede calcular es ridículo.

Hay quien, ante esta situación, machaca que el voto útil es votar a IU, porque somos la opción realmente de izquierdas, y que si luego votas al PSOE te vas a arrepentir porque al final hace muchas políticas que no son de izquierdas... Yo, dar sermones, los justos. Otro argumento al uso es explicar al personal que todos los votos cuentan para conseguir Grupo Parlamentario, porque el artículo 23.1 del Reglamento del Congreso dice que si tienes cinco diputados y un porcentaje del 5%...
Demasiado complicado, y además suena a interés exclusivamente de partido. Aunque no es así, si uno cree que IU lo hace bien, debe saber que si le toca ir al Grupo Mixto tiene muy recortadas sus posibilidades de intervenir y las tiene que compartir con el BNG o el Partido Andalucista si sacan escaño. Pero me parece un argumento para explicar con un café y no para lanzar al público.

En mi opinión, hay otros buenos argumentos para pedir el voto a IU en circunscripciones donde está muy complicado lograr representación (cuando toque, que ahora está prohibido, a ver si me van a entrullar):

- El fundamental es que en política no solo cuentan los escaños: lo mucho o poco que han conseguido los diputados y diputadas de IU-ICV esta legislatura no se debe, evidentemente, a su gran peso en la composición del hemiciclo. Formalmente, Isaura, Montse, Gaspar, Joan y Carme representaban a algo menos de medio millón de votos en Madrid, Barcelona y Valencia. Pero es evidente que al intervenir, al negociar, al presentar iniciativas... pesamos también las otras 775.000 personas que votamos IU en el resto del Estado.
Eso no se puede ignorar, aunque solo fuera porque al PSOE le interesaría ganarse esos votos. Y son un testimonio de que hay cientos de miles de personas que dicen: no nos vale el mal menor, aunque sé que mi voto seguramente no se plasmará en un escaño, prefiero apoyar un proyecto con el que me identifico más.

No hablamos de una minucia: incluso quitando algunos lugares donde el escaño quedó más cerca (Asturias, Vizcaya, Sevilla...), se trata de medio millón de personas. ¡Nada menos que 13.000 personas en Valladolid, que en 2004 sabíamos que era casi imposible que Maite saliera! Ese voto tan consciente, tan combativo, casi diría que pesa más. A pesar de que se empeñen en llamarnos votantes exquisitos, expresión que, como decía Javier Ortiz, tiene algo de lapsus freudiano: ¿cuál sería el antónimo más adecuado para exquisito? Ese tipo de votante parecen demandar.

- El segundo argumento realmente no es más que un desarrollo del anterior, relacionado con esta última cuestión. Es evidente que quienes votamos a IU en una provincia como Valladolid le conferimos otro significado a la utilidad del voto. No es ya que seamos más de izquierdas, no es una cuestión de exquisitez, como dicen. Seguramente seamos gente que consideramos el momento electoral como uno más, importante desde luego, pero no definitivo en la vida social y política.

Veamos: ¿alguien cree que Zapatero hubiera retirado las tropas de Iraq tan rápido si no hubiera sido por las inmensas movilizaciones anteriores? Eso no se ganó el 14-M sino mucho tiempo antes: el que hubiera una determinada mayoría en el Congreso lo facilitó, pero sin lo anterior quizás el fervor pacifista de ZP (¡y de Bono!) no habría sido igual. Y en Afganistán hay muestras de ello.

A veces, ni siquiera ha hecho falta cambiar el color de los escaños. ¿Acaso no paramos el decretazo del PP en la huelga del 20-J? ¿O es que al parar los centros de trabajo cambió la correlación de fuerzas en el Congreso? Se echaron para atrás a pesar de tener mayoría de sobra para aprobar eso y cualquier otra cosa.

Y es que hacemos miles de acciones políticas inútiles constantemente, si reducimos la utilidad a la estrecha visión de convertir nuestros actos en escaños. ¿Para qué hacemos huelgas y manifestaciones si con ellas no cambia el gobierno ni los patrones? ¿Para qué esa sentada? ¿Para qué firmamos esa petición de Amnistía dirigida a un señor muy malo de otro país, al que si no le importa lo que piensen sus conciudadanos menos le importará lo que piense yo? ¿Por qué hacemos tantas cosas en vez de esperar a las próximas elecciones e intentar cambiar de color político que es lo único que sirve?

Pues seguramente porque, como hemos dicho antes, sabemos que no es lo único que sirve. Y porque aunque sepamos que igual no sirve de nada, no podemos quedarnos de brazos cruzados.
Decía el EZLN con motivo de la guerra de Iraq: "la pregunta no es si podremos cambiar el rumbo asesino del poderoso. No. La pregunta que nos deberíamos hacer es: ¿podremos vivir con la vergüenza de no haber hecho todo lo posible por evitar y detener esta guerra?". Ese tipo de motivación es la que nos lleva a hacer todas esas cosas, inútiles a ojos de quien considera que todo se dirime en las instituciones.

A la gente acostumbrada a hacer cientos de acciones de este tipo seguramente no le sonará tan raro cuando le pidamos el voto para IU, aún a sabiendas de que el escaño está lejos. Verán si la opción les convence o no, pero no dejarán de decantarse por ese motivo.
Mi voto en las últimas generales y autonómicas, me dicen, no ha servido para nada. Seguramente tampoco las decenas de manifestaciones a las que he ido, los cientos de peticiones que he firmado, el haberme autoinculpado en relación con el aborto o la okupación...
Pero qué le voy a hacer, ahí voy, dispuesto a tirar si hace falta otro voto a la papelera, esta vez con mi nombre a la cabeza. Al fin y al cabo, entiendo las elecciones como la continuación de la lucha por un mundo más justo por otros medios. Y si cae escaño, mejor que mejor.

miércoles, 13 de febrero de 2008

LA SEXTA RESEÑA

La sexta reseña de Música para ascensores la firma Marta Zafrilla en el último número de la estupenda revista de literatura El Kraken (no me digan que el nombre no mola todo). Como no tengo enlace al texto (aunque trataré de escanearlo y subirlo en esta misma entrada) les cuento que me encanta que en él se hable sobre todo de la música del libro, una música evidentemente para ascensores que baila en el filo entre la música y el silencio, o más bien entre la música y el sonido que se usa para probar que el canal sigue funcionando, no sé si me explico, un arte vaciado de contenido, a un paso de la disolución, un ruido sin palabras que puede ser o bien un último peldaño hacia el vacío o un primer pie en la dirección contraria (yo espero que sea lo segundo). Creo que esta idea está presente y detrás de este libro, si es que hay algo que le dé consistencia en absoluto. Bueno, de la crítica me encanta eso y también me encanta lo bien que me pone, cómo no. Será cuestión de decir gracias otra vez, que no por repetirlo tanto significa menos.

Actualización 18/II (chascar para ampliar):

lunes, 11 de febrero de 2008

LA QUINTA RESEÑA

Palabras mayores: Javier Moreno se explaya sobre Música para ascensores en Deriva. Con lo que me hace muy feliz.

miércoles, 6 de febrero de 2008

¿POR QUÉ NO QUIERE EL GOBIERNO QUE VEAMOS ESTE SPOT?

El Gobierno de España lleva ocho meses impidiendo que veas este spot de Amnistía Internacional en los canales de televisión nacionales. Han dicho que no es de utilidad pública y que además es publicidad partidista y política (prohibida fuera del periodo electoral) y por ello amenazan con multar a los medios de comunicación que lo emitan:



A priori no me gusta difundir rollos virales pero en esta ocasión me voy a permitir pedirles que, si tienen un blog, cuelguen este vídeo, o enlacen la página de AI donde denuncian el caso, o hagan lo que se les ocurra para que los que censuran y coartan no se salgan con la suya. Por favor. Porque el texto que están tratando de hurtarnos no es ningún manifiesto revolucionario, sino la puta Declaración de los Derechos Humanos, for speaking out loud.

lunes, 4 de febrero de 2008

ATLAS DE LA PALABRA DIFÍCIL

David González ha traducido en su blog un poema de Adrienne Rich que es de los que verdaderamente dejan sin aire, una inyección de sabiduría vital y social envuelta en una imaginería deslumbrante. Copieteo un fragmento pero si quieren hacerse un favor chasquen en el enlace:

He aquí un mapa de nuestro país:
aquí está el Mar de la Indiferencia, barnizado de sal
Aquí el río encantado que fluye del ceño a la ingle
no nos atrevemos a probar sus aguas

jueves, 31 de enero de 2008

LA CUARTA RESEÑA

Otra cosa no, pero lo que es hincharme a llorar (pero de agradecimiento) sí que me estoy hinchando con la andadura de Música para ascensores por los blogs. Ahora es mi buen amigo José Manuel Gallardo, a.k.a. el Lagarto a.k.a. el superhéroe de Atocha el que se ha largado a escribir cosas muy bonitas de mi libro, concentrándose en su dimensión ética y en la aplicación del axioma de Tennessee Williams una vez que has comprendido del todo la vacuidad de una vida sin pelea estás equipado con los instrumentos básicos de la salvación. Eso habrá que seguir discutiéndolo delante de unas cuantas cañas, compadre.

POESÍA PARA BACTERIAS

Me informa el amigo Puertas de que su proyecto Poesía para bacterias acaba de ver la luz. Con esta portada:



A poco que nos fijemos en el título de la antología, los textos de la edición, el prólogo (de nada más y nada menos que Violadores del verso) o la nómina de autores la cosa está clara: una amplia muestra de la vena underground en poesía española actual, que salir saldrá poco en los suplementos culturales, por lo menos desde la mítica antología Feroces, de Isla Correyero, pero que viva está y más que nunca. Además, parece que la distribución no se va a quedar en el rinconcito de la poesía de las librerías de siempre, y que va a llegar hasta a las grandes superficies, algo que, de algún modo que no soy capaz de explicitar ahora, parece que conviene a la idea del libro. O a mí me lo parece.

Todo es nuevo: la colección, Bala rasa, y el sello, Cuerdos de atar (en realidad dependiente de la editorial de Barrabés, sí, los de los artículos de montañismo).

No sé cómo diablos he conseguido formar parte de esto (eso lo sabrá Sergi, supongo), pero me hace muy feliz. Y al mismo tiempo me da un poco de vergüenza, dada la gente con quien comparto cartel. Que es la siguiente:

Nacho Abad, Eugenio Barragán, Josep María Beà, Iker Biguri, Antonio Blanco, Anna Blasco, Juan Bonilla, Enrique Cabezón, Harkaitz Cano, Pablo Casares, Luis Felipe Comendador, Javier Corcobado, Salva Dávila, Camilo de Ory, Jordi Doce, Santiago Egido Arteaga, Ignacio Escuín Borao, Enrique Falcón, Mario Fernández, Sergio R. Franco, Juan Frau, Ceferino Galán, José Daniel García, Pablo García Casado, Alberto González, David González, Karmelo Iribarren, Fertxu Izquierdo, Johnny Laputta, Rubén Lardín, Hernán Migoya, Dolan Mor, Vicente Luis Mora, Vicente Muñoz, Antonio Orihuela, Begoña Paz, David Pielfort, Lluis Pons Mora, Daniel Rabanaque, Pepe Ramos, Violeta C. Rangel, Javier Rodríguez Pérez, Enric Selt, Safrika, Purranki Sandongui, Miguel Serrano Larraz, Uberto Stabile, Nacho Tajahuerce, Alber Vázquez, Manuel Vilas, Al Williams Contreras.

Es decir: la gran mayoría de mis poetas favoritos. Y Corcobado. Y Hernán Migoya. Y ¡oh! Purranki Sandongui. Y yo con estos pelos.

martes, 29 de enero de 2008

POESÍA CONFESIONAL

Tengo treinta y dos años, una carrera que no me sirve de nada, un trabajo remunerado con poco más de mil euros al mes y en el que caliento una silla con el culo durante diez horas al día, procurando al mismo tiempo que no decaiga cierto flujo de papeles que vienen de la nada y se dirigen otra vez a la nada.

Tengo miopía, caries, un principio de alopecia, dolores de cabeza provocados por la pantalla del ordenador y cansancio crónico. No estoy en absoluto en forma. No hago ejercicio de ninguna clase.

Cuando no estoy en el trabajo suelo estar: a/durmiendo b/ atascado en la autovía hacia o desde el trabajo c/ en el puto, puto Mercadona.

Tengo una hipoteca.

Escribo poemas que suelen aparecer mientras estoy en un jardín del extrarradio aparentemente diseñado para el horror estético y la opresión emocional. Al que suelo ir para que mis dos perros hagan sus cosas.

Por las noches suele despertarme mi niño, que llora de hambre o de miedo. Estos problemas se solucionan pronto, pero a mí me provocan falta de sueño. Siempre tengo sueño.

En abstracto, soy bastante feliz: tengo a mi hijo y a mi mujer a mi lado.

Cuando toca, voy a votar, según lo que me dicta mi conciencia. También trato de convencer a quien tenga al lado de lo que sea que me dicte mi conciencia, pero sin éxito.

Mis muebles son de Ikea y mi ropa de Zara o derivados, empresas que por otra parte odio con toda mi alma. Paso mucho tiempo rumiando mentalmente ésa y otras contradicciones entre lo que pienso y lo que hago.

Adoro internet y creo que supone una de las herramientas de nuestra salvación.

Escucho la música que produce mi época y leo los libros que ídem.

He vuelto a fumar tras cuatro años de abstinencia, cosa que me deprime bastante.

Hay dos movimientos simétricos y opuestos que modelan en buena medida nuestra identidad: la pulsión de individuación, por un lado, que nos promete ser únicos y especiales si le hacemos caso, y el sense of belonging, el sentido de pertenencia, la desindividuación. He escrito todo lo anterior para subirme a éste último. También como miembro de un grupo es posible hacer que cambien las cosas: sólo es necesario cumplir con la parte de uno. Lo que se consiga, durará.

viernes, 25 de enero de 2008

LA TERCERA RESEÑA

Rubén Castillo firma en El Faro de hoy una reseña de mi libro tan buena que llevo veinte minutos con un nudo en la garganta. Me ha pasado con todas las otras, con la de Marta, con la de Sebastián, o con una de Diego Sánchez Aguilar que me llegó por emilio el otro día. Lo repito: no sé nada de mis poemas, no tengo ni la menor idea de si el pequeño artefacto que he tratado de montar con palabras funciona o no, o si se comporta según el diseño o de otras formas, etcétera. Y sin lecturas como éstas, que agradezco tanto, no podría quitarme de la cabeza la idea de no haber hecho nada. Y dado que he invertido en Música para ascensores los poemas de los últimos seis años, y todo mi mojo emocional y hasta mi mera identidad, encontrarme con que todo eso no valía para nada sería, digamos, una putada.

Así que sigo sin saber qué decir. Pero será cosa de empezar por decir: gracias.

martes, 22 de enero de 2008

TRABAJANDO (PERO EN SERIO) CON EL VACÍO

En el exacto centro argumental y semántico de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, el protagonista, Tooru Okada, se introduce en un profundo pozo de hormigón, y pasa allí muchas horas.

Desde luego, eso sí que es trabajar con el vacío.

En Guantánamo se utiliza la privación sensorial como forma de coacción para hacer colaborar a los internos. Por cierto, no hace falta ser muy rojo para poner tortura donde dice coacción y rehenes donde dice internos. Pero a lo que vamos: trabajo con el vacío, uso del vacío como herramienta con la que se espera obtener algo. ¿Qué? Más vacío, sin duda.

Ahora, en Inglaterra se están llevando a cabo una serie de experimentos que tratan de dilucidar los efectos en el ser humano de la oscuridad y el encierro. Échenle un vistazo si saben inglés e imagínense en esa situación. Sobre todo imagínense en esa situación. La parte que da más miedo es la que dice que, debido a que el cerebro tiende a generar sus propios estímulos en ausencia de ellos, muchos de los voluntarios sentían presencias junto a ellos.

Imagínense que un avanzado sistema de vigilancia, custodia e inmovilización, exactamente igual que el que opera en los corredores de la muerte, controla hasta los más mínimos pormenores de su día a día con el solo propósito de que usted no se suicide. Cosa que sus compañeros en su misma situación intentan doce veces al día.

Imagínense que es el vacío el que trabaja con ustedes. Buenas noches.