AFÍN Y ELECTO
Un servidor, orgulloso y honrado, en lo de Las afinidades electivas. ¡Gracias, Agustín!
Un servidor, orgulloso y honrado, en lo de Las afinidades electivas. ¡Gracias, Agustín!
A las 17:49 3 comentarios
Ese tropo tan común y rentable de la ciencia ficción: el último hombre del planeta. Porque todos los demás se han convertido en zombies, o palmaron por alguna extraña enfermedad, o los han recogido en masa los extraterrestres salvadores, como cualquier vulgar secta de las Canarias. Y, porque viene a cuento, con ustedes, la versión más delicada y näif del tema, en la dulce voz de Gema Corredera:
Pero no hace falta irse tan lejos, ni gastar tanta imaginación. Ha habido muchos últimos habitantes del mundo y cuando se han muerto el mundo ha terminado. Me refiero a los últimos hablantes de idiomas muertos, de quienes se da cuenta en este tristísimo rincón de la Wikipedia. Que es lo que yo venía a decir.
(El chivatazo, vía El hombre que comía diccionarios)
A las 9:07 1 comentarios
Un pequeño aviso para los usuarios de Motigo Webstats (antes Nedstatbasic): las páginas con ese contador instalado disparan un montón de ventanas emergentes, e incluso algunas se saltan el bloqueador de Firefox. Yo me he pasado a Google Analytics, que anda bastante bien, por si a alguien le viene bien la recomendación. Y por supuesto los otros los he arrancado, tanto de este blog como de ¡Famosos en acción!
A las 13:21 0 comentarios
Ni Barcelona, ni París, ni Nueva York. La cuna de la escultura posmoderna no es otra que Murcia. Y para muestra un botón, la reciente estatua de San Fco. de Asís que abre el Malecón:
Y no queda la cosa ahí. En medio del río, que es donde debe estar, se construye un monumento al Sardinero, esa figura entrañable, el eterno segundón en las listas murcianas de personajes odiados, siempre por detrás (pero a corta distancia) de los tunos:
Qué maravilla. Qué muestras espontáneas de afecto popular pueden oírse al cruzar por el puente viejo. Por ejemplo qué lástima que no venga una riá y se lleve toa esa mierda pasao Beniaján. Y así confortado, con una sonrisa alargándose en los labios, el murcianito medio desemboca en la Glorieta, donde se alza majestuoso el rosado Ayuntamiento, y siente nacer en sus entrañas un sentimiento de gratitud hacia nuestros incorruptibles Mandarines, Mentores del Hecho y Escanciadores del Agua (Para Todos, cómo no).
____________________________________________________________________
Actualización: me he currado en Google Maps un plano llamado "Aberraciones escultóricas de Murcia", que igual les hace gracia. Hagan clic en las pestañas para ver fotos de los engendros (+18):
Y por supuesto, si quieren sugerir algún añadido (con foto mejor), aquí está mi dirección de correo.
A las 13:07 5 comentarios

Oh, le bando, esa espiral lipoalcohólica en que giran los murcianos, vestidos de la forma más ridícula posible para la ocasión. Esas parejas follando en los jardines, aprovechando la holgura de zaragüeles y refajos. Esos chavales paseando en ambulancia por toda la ciudad. Esos conocidos a los que nunca saludas repentinamente convertidos en tus compadres del alma. Etcétera etcétera.
Carnavalización total: la gente de las pedanías invadiendo la capital, vistiendo igual que los señoritos (bueno, casi), comiendo lo mismo en las mismas barracas, igual de borracha. La marea roja y blanca de la gente por todas partes. La lluvia incesante de hormonas de todo tipo.
Y por ahí en medio, los señores de la foto haciendo caballitos en una Vespa de 1986. Trasegando garrafones como en los tiempos de gloria. Llamando a los compadres para gritarles sonidos sin sentido. Oh, le bando, sagrada institución, bendito seas.
A las 13:50 0 comentarios
Procrastinando, procrastinando, no he hablado por aquí aún de Las afinidades electivas, deficiencia que estoy a punto de solucionar. En esta imprescindible base de datos, administrada por el esforzado Agustín Calvo Galán, los poetas entran mediante la mención de un autor ya incluido, y aportan su foto, su biobibliografía, una breve poética y dos o tres poemas. En cada entrada podemos saber a quién menciona cada cual, pero también quién ha mencionado a cada cual. Si no me explico bien, lo mejor es verlo por ustedes mismos. Y si sí también.
El resultado es una tupida red que conecta autores y menciones de una forma sumamente rizomática, donde por ejemplo advertimos que David González está en las preferencias de muchos más poetas que Luis Antonio de Villena, por poner dos ejemplos.
Otra utilidad, mucho menos morbosa, consiste en que supone una magnífica fuente de chivatazos válidos, una especie de rudimentaria Last.fm de la poesía española actual. No todo el mundo se dedica a mencionar a sus amigos, y resulta fácil tropezarse con hallazgos impagables.
Hasta tal punto es fácil descubrir por aquí propuestas valiosas que he decidido abrir una cuenta en del.icio.us para marcar de alguna manera estos hallazgos y que no se me traspapelen. Se trata de una selección de enlaces sobre poetas que he descubierto en este blog o en otras partes de la ancha güé, y les invito a todos ustedes a visitarla y comentarla, o a sugerirme otros enlaces, o a pagarme el servicio en gintónics.
A las 8:36 1 comentarios
Ya estamos en abril y les propongo revisitar el principio de La tierra baldía, no por nada una de las oberturas más famosas de la poesía universal. Con todos ustedes, El entierro de los muertos:
Abril es el mes más cruel, hace brotarlilas del interior de la tierra muerta, mezcla
la memoria y el deseo, estremece
las raíces marchitas con lluvia de primavera.
El invierno nos mantuvo calientes, cubriendo
la tierra con nieve de olvido, alimentando
un poco de vida con tubérculos secos.
El verano nos sorprendió, pasando sobre el Starnbergersee
con una cortina de lluvia; hicimos un alto bajo la galería de columnas,
y continuamos a la luz del sol, adentrándonos en el Hofgarten,
y bebimos café, y hablamos durante una hora.
Bin gar keine Russin, stamm' aus Litauen, echt deutsch (1)
Y cuando éramos niños, pasando una temporada donde el archiduque,
donde mi primo, él me sacó en un trineo,
y yo estaba asustado. Él dijo, Marie,
Marie, agárrate fuerte. Y para abajo fuimos.
En las montañas, allí uno se siente libre.
Leo, gran parte de la noche, y voy al sur en invierno.
A las 17:41 5 comentarios
Como algunos de ustedes saben, formo parte de la Sociedad General de Autores y Editores de España (a.k.a. Ladrones), en calidad de letrista del magnífico proyecto de nu-jazz Venueconnection. Tres años hace ya que me tienen y a estas alturas mi saldo con ellos es de menos seis euros o algo así (empiezas en negativo por gastos de gestión). Por motivos que no vienen al caso, traté de darme de baja el año pasado y me encontré con que es imposible, es decir: la Sociedad jamás va a dejar de cobrar derechos por mis letras, diga yo lo que diga. Eso sí, puedo renunciar a cobrar (con lo que mi dinero iría tranquilamente al bolsillo de Ramoncín, supongo), pero no eximir del pago de mis derechos al comprador del disco. Además, para grabar y registrar un disco en este país es prácticamente imposible evitar el trámite de darte de alta con ellos, en un círculo vicioso ya ampliamente denunciado y lamentado:
Por otra parte y como ya pone ahí a la derecha (tengo que cambiar el blogroll de lado, me jode estar siempre remitiéndome a la derecha), soy autor de un par de poemarios que están o han estado a la venta en librerías y en los fondos de una serie de bibliotecas para su préstamo. Por algún motivo y para mi alegría, no he tenido que hacerme socio de ninguna sociedad de gestión de derechos como (aprendiz de) poeta, y de los libros vendidos yo no veo una chapa. Por lo que me da exactamente igual que usted me lea pasando por caja o que lo haga tomando el libro en préstamo de alguna biblioteca. Pero sí que me importa, y mucho, que me lea usted, y ello hasta tal punto que cuelgo mis poemas por la güé para facilitar el trámite, como pueden ver ahí a la... ahí al lado.
Todo esto lo cuento porque cuando uno se mete con los kafkianos sistemas burocráticos de gestión de derechos le suelen venir con eso de que si tú fueras Bisbal y vivieras de esto no dirías lo mismo. Pues bien, yo no soy (afortunadamente) David Bisbal, pero sí autor, y aunque no viva de esto sí que he de enfrentarme a la penosa circunstancia de que mis lectores hayan de pagar un extra para oír o leer mis cosas. Y como ese extra son, precisamente, mis derechos como autor y me gustaría poder gestionarlos yo (decidir, para empezar, si quiero cobrárselos a mi lector o no), y no es así, pues aquí hay algo que huele a podrido. Y como ahora no sólo los que compren mis libros, sino también los que tomen en préstamos mis libros van a tener que pagar un dinero (0,20€) por mis derechos que ni voy a cobrar nunca ni lo querría si alguna vez me llegara, pues ya es como para cabrearse. Cabrearse por cabrearse es inútil. Lo que hay que hacer es actuar:

A las 9:14 0 comentarios
Queremos saber: si el gobierno miró para otro lado cuando se tomaron estas espeluznantes imágenes y se publicaron en todas las paradas de autobús de nuestro país:
Queremos saber: si está el ministro de Interior dispuesto a ceder ante este descarado chantaje:
Queremos saber: si va Zapatero a permitir que esta persona vuelva a desfilar en Cibeles tranquilamente, demostrando con ello que ha vendido miserablemente el Estado de Derecho, en la más flagrante agresión a los principios básicos de la Democracia, en la rendición más intolerable de la Historia Universal, etcétera.
A las 8:59 1 comentarios
Acuérdense de cuando la mayoría de sus amigos se estaban independizando: los alquiladores contra los compradores, los que apostaban por los muebles de segunda mano contra los fans del Ikea (que en esa época les suponía tener que meter a los amigos en una furgoneta prestada e irse a Madrid a pasar el día). A continuación llegó la ola de las bodas: por la iglesia vs. por el juzgado, lista vs. cuenta corriente, etcétera. Y por supuesto después la avalancha de críos que dejó los bares de siempre desiertos de caras conocidas e instauró la tan anglosajona costumbre de las dinner parties (a ver qué remedio) por nuestros meridionales pagos. Qué les voy a contar a ustedes, de la fea burguesía, que ya no sepan.
Sin embargo, la fase que viene ahora es un poco diferente. Cuando nos vamos encontrando a viejos amigos y la historia que tienen para contarte es la de su divorcio (con proceso judicial incluido), los pormenores de la custodia de sus hijos, las pensiones por manutención, los pisos, clásicamente de alquiler, a que se han ido a vivir. Y ya a nadie se le ocurre aquello de vamos a tomarnos unas cañas y me lo cuentas mejor, cosa tan natural al encontrarte con un viejo compadre de la facultad una tarde de jueves en la feria del libro como ocurrió ayer. Algo ha cambiado y seguramente tendrá algo que ver con eso que llaman madurez y que no lo es en absoluto, y da frío. Eso sí, dicen por ahí que antes de todo esto no era posible escuchar Frank's Wild Years. Eso que nos llevamos.
Tampoco era posible aprehender esos conceptos puramente murcianos: la pesambre y la cansera. Me quedo con Tom Waits, señoras y señores.
A las 11:06 0 comentarios